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La fotografía que vincula a Cuauhtémoc Blanco con el delincuente podría abrir nuevas líneas de investigación sobre la relación entre crimen organizado y poder político. - Foto: Masiosare

Tiempos Modernos: Captura de La Tripa, hilo que lleva al Cuauh

La detención de Homero Figueroa Meza, alias "La Tripa", señalado como líder del Comando Tlahuica, vuelve a colocar bajo la lupa las relaciones entre estructuras criminales y actores políticos que marcaron una etapa reciente de la vida pública de Morelos.

Por: Jaime Luis Brito, Visitas: 44

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El nombre de Homero Figueroa Meza, alias La Tripa, no aparece de pronto en la historia criminal de Morelos: llevaba años flotando en expedientes, notas rojas y versiones políticas. Su captura en San Pedro Cholula, Puebla, anunciada por el Gabinete de Seguridad federal, no solo detiene a un presunto líder delictivo; reactiva preguntas incómodas sobre la relación entre crimen organizado y poder político en el estado, particularmente en torno a Cuauhtémoc Blanco Bravo, alcalde de Cuernavaca (2016–2018) y gobernador de Morelos (2018–2024).
Un líder regional con historia y territorio
Contexto histórico: Según La Jornada, La Jornada Morelos y el propio Gabinete de Seguridad, Figueroa Meza, de 47 años, es identificado como presunto líder del grupo delictivo Comando Tlahuica, con operaciones en el oriente de Morelos: Ayala, Cuautla, Jantetelco, Yecapixtla y Zacualpan de Amilpas. Antes habría pertenecido al Cártel Independiente de Acapulco y mantenido alianzas con la estructura conocida como Guerreros Unidos–Los Acapulco.
Modus operandi y delitos atribuidos: Las autoridades federales lo relacionan con homicidios, extorsión, narcomenudeo, cobro de piso y control de actividades económicas locales. La Jornada Morelos detalla que se le vincula con múltiples casos de homicidio, entre ellos el del activista y comunicador comunitario Samir Flores Soberanes (febrero de 2019), opositor al Proyecto Integral Morelos y a la termoeléctrica de Huexca, y el de Carolina Plascencia Carvajal, presidenta interina de Asurco, también crítica del proyecto.
No hay sentencia firme que lo condene por estos hechos; lo que existe son investigaciones en curso y señalamientos oficiales que lo colocan como pieza central de una estructura criminal que se movía entre la disputa territorial y la presión política.
La foto, el agua y Cuernavaca: vínculos con Cuauhtémoc Blanco
Vínculos institucionales: La parte más delicada de la historia no está solo en los delitos, sino en las relaciones políticas. Diversas fuentes —La Razón, TV Azteca, La Jornada Morelos y El País— coinciden en que Homero Figueroa Meza fue asesor jurídico del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) durante la administración de Cuauhtémoc Blanco como alcalde. Es decir, un hombre que hoy es presentado como líder criminal tuvo cargo formal dentro de la estructura municipal encargada de uno de los servicios más sensibles: el agua.
La fotografía de Yautepec: El nombre de La Tripa saltó al plano nacional en enero de 2022, cuando se difundió una fotografía tomada en la iglesia de la Asunción de María, en Yautepec, donde aparece junto al entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco y otros dos personajes identificados como líderes criminales: Irving Eduardo Solano Vera (El Profe), ligado a Guerreros Unidos y luego al CJNG en Morelos, y Raymundo Isidro Castro Santiago (El Ray), jefe regional del CJNG, asesinado en el penal de Atlacholoaya en 2019.
La fotografía habría sido tomada cuando el exfutbolista era ya alcalde de Cuernavaca, aunque se difundió años más tarde. Esto no sería menor, pues confirma las relaciones de quien después fuera gobernador desde una etapa muy temprana en su participación en la vida pública morelense. Si le dio un cargo público cuando era alcalde, ¿qué otras cosas no tendría el grupo delictivo cuando Blanco fue gobernador?
Blanco intentó minimizar el hecho con una frase que ya es parte del archivo político: “Me piden muchísimas fotos y no les voy a preguntar”. Sin embargo, El País y otros medios subrayan que las autoridades federales no consideraron la reunión como fortuita, sino como parte de una red de relaciones en la que el entonces alcalde–gobernador se movía entre operadores políticos y operadores criminales.
Samir Flores y el Proyecto Integral Morelos: la línea más incómoda
Relación con el asesinato de Samir Flores: El asesinato de Samir Flores, líder comunitario de Amilcingo y voz crítica contra la termoeléctrica de Huexca, marcó un punto de quiebre en la percepción de la violencia política en Morelos. La Jornada y La Jornada Morelos señalan que el Comando Tlahuica fue considerado por autoridades como grupo vinculado al homicidio, y que dentro de esa estructura se ubicaba a Homero Figueroa Meza.
No hay, hasta ahora, una sentencia que establezca jurídicamente la responsabilidad directa de La Tripa en el asesinato de Samir. Lo que existe son versiones oficiales y periodísticas que lo colocan en la órbita de quienes se beneficiaban del control territorial y del miedo en zonas donde el Proyecto Integral Morelos generó resistencia social. Es una línea de investigación abierta, que se vuelve más relevante tras su captura: si decide colaborar con la justicia, podría aportar información sobre quién ordenó, quién ejecutó y quién se benefició de ese crimen.
Impacto en la población y captura institucional
Impacto social: La operación del Comando Tlahuica en municipios del oriente de Morelos se tradujo en extorsiones sistemáticas a comerciantes, transportistas, productores agrícolas y pequeños empresarios, además de homicidios selectivos y control de actividades económicas. La población vivió durante años bajo un esquema de doble gobierno: el formal, con alcaldes y funcionarios; y el real, con jefes de plaza, cobradores de piso y operadores armados.
Captura institucional: El hecho de que La Tripa haya sido asesor jurídico de SAPAC mientras se consolidaba como líder criminal es un ejemplo claro de captura institucional: el crimen no solo compra voluntades, ocupa cargos, influye en decisiones, controla presupuestos y se sienta en la mesa donde se decide qué obra se hace, quién la ejecuta y quién cobra. La detención de Figueroa Meza golpea directamente la narrativa de que la administración de Blanco fue solo “víctima” del contexto violento; las fuentes abiertas muestran intersecciones concretas entre su gobierno y estructuras delictivas.
¿Qué puede venir después?
Reacciones oficiales: Tras la captura, el Gabinete de Seguridad federal la presentó como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, destacando la coordinación entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, la Agencia de Investigación Criminal (FGR) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). El gobierno de Morelos reconoció la detención como un avance en la “construcción de la paz”. Pero más allá del discurso, la pregunta de fondo es otra: ¿hasta dónde se va a investigar la red política que permitió que La Tripa operara sin ser tocado? ¿Llegará hasta Cuauhtémoc Blanco, quien hoy tiene fuero, pero también fecha de caducidad?
Líneas de investigación abiertas:
*El papel de Figueroa Meza en SAPAC y posibles desvíos de recursos.
*Su relación con otros funcionarios municipales y estatales durante los años de Cuauhtémoc Blanco. Su participación en homicidios de opositores al Proyecto Integral Morelos, como Samir Flores y Carolina Plascencia.
*La naturaleza real de la reunión en Yautepec: ¿foto casual o encuentro de coordinación entre poder político y poder criminal?
Nada de esto está cerrado. La captura de La Tripa no es el final de la historia; es la oportunidad de seguir el hilo. Si el Estado decide jalarlo hasta el fondo, puede encontrar no solo a un líder criminal, sino a una estructura completa donde la política y el crimen dejaron de ser mundos separados.

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