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El obispo de Cuernavaca, Ramón Castro y Castro, en imagen de archivo - Foto: Especial

Covid-19, castigo por aborto, eutanacia y niños trans: Obispo

Dios nos está gritando a través de la pandemia para que hagamos un alto y reflexionemos, por jugar a ser Dios; en España, prefirieron la marcha del 8 de marzo a prevenir el coronavirus: “Ándale chiquito, para que se te quite”, afirma

POR: Jaime Luis Brito, Visitas: 10435

Publicado: 22/03/20 06:57

 

El obispo de Cuernavaca Ramón Castro y Castro aseguró que a través del coronavirus y la pandemia del Covid-19, “Dios nos está gritando, nos está golpeando para que reflexionemos” sobre lo que “hacemos mal”; para ejemplificarlo, dijo que la humanidad “no puede jugar a ser Dios” y por lo tanto no puede decidir quien vive y quien no, como en el aborto, la eutanacia y tampoco se puede dejar a los niños elegir el género.

En la homilía de la misa en Catedral, este medio día, la última con fieles por tiempo indeterminado, pues decretó que a partir de mañana las misas serán sin participación de la población, puso como ejemplo que cuando a una persona le da un paro cardiaco, se le golpea en el pecho para que reviva. “yo me pregunto: ¿no será que Dios nos está diciendo (con la pandemia): ‘oye tienes un paro, déjame golpearte, para ver si así reaccionas’?”

Ante una Catedral llena de feligreses, Castro y Castro dijo que en 2019 hubo “50 millones de abortos en el mundo” y que a pesar de que “son hijos de Dios y los hemos asesinado”, la humanidad “a gusto y proclamando su pseudolibertad”. Señaló que la gente se va acostumbrando a la violencia, a la corrupción, a los robos. Luego, siguió su andanada contra las libertades. Vino el turno de la eutanacia, advirtiendo, según él, que hay países como “Holanda o en Bélgica”, donde “ya los papás pueden decidir si matan a sus hijos que están muy graves”.

Enseguida señaló que también está el tema de la elección de los niños y niñas del género que quieren tener: “Que esperen los niños a ver qué género quieren ser. Que un niño decida ser niña o una niña que quiere ser niño, ¡ah caray! Seguramente Dios dice: ‘Oigan hijos, a dónde van. Momentito, momentito, son mis hijos y los amo, y los quiero y los amo, y soy misericordioso. Se están yendo a un abismo’”.

Dijo que es muy interesante lo que ocurre en el mundo, pues un microorganismo, como lo es el coronavirus SARS-Cov-2 que produce la enfermedad Covid-19, “viene a decirle a la humanidad: ‘hey, eres fragil, eres vulnerable. Ni tu dinero, ni tu poder, ni tu éxito te van a ayudar, no juegues a ser Dio’. La humanidad ha querido jugar a ser Dios”.

Por ello, llamó a su feligresía a tomárselo en serio “no es un juego”, dijo desde el púlpito. Advirtió que ha habido personas en otros países que sin querer contagian hasta a mil personas. Señaló que las medidas drásticas que ha tenido que tomar, como suspender las misas con fieles, le han quitado el sueño: “No se imaginan ustedes las desveladas que me he puesto para tomar esas decisiones”.

Dijo que las determinaciones ante esto que ocurre “no es cuestión de fe, es cuestión de responsabilidad.. Por supuesto que yo le voy a dar cuentas a Dios del pueblo”. Y luego recordó su lucha contra Graco Ramírez, exgobernador de Morelos, “así como los he defendido de gobiernos corruptos, hoy quiero defenderlos de esta situación, por el bien de ustedes. Y eso a nosotros nos trae paz a la conciencia”.

Tómensela en serio, dijo y luego se lanzó contra las mujeres: “Alguien dice: ‘Ah, esto es un invento de Rusia contra Estados Unidos o de China contra Estados Unidos, y todo esto es puro cuento’. Mira, cuento o no, ayer murieron 800 personas en Italia y hace un mes decía, ‘esto es puro cuento’. ¡800 personas!, ayer en Italia. 400 en España, ayer. Y decían, ‘hay es puro cuento’. Y en la marcha del 8 de marzo, decían los políticos españoles, ‘es más importante la libertad de la mujer que el coronavirus’. ¡Andale chiquito, para que se te quite!

Finalmente, invitó a sus fieles a estar “atentos (porque) Dios está pasando, Dios nos está diciendo, Dios nos está hablando. Por lo tanto, hay que abrir el oído, hay que abrir los ojos, para oir lo que Dios me quiere decir, para ver lo que Dios me quiere decir. Fíjense nada más, hoy toda la humanidad, negros y Blancos, Ateos o con fe, pobres y ricos, todos estamos igualitos. Se está deteniendo la humanidad, se está deteniendo”.