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Asistentes a la misa de conmemoración por el primer aniversario del asesinato de Samir Flores - Foto: Jaime Luis Brito

Conmemoran un año del asesinato de Samir Flores

Exigen justicia para el activista opositor asesinado en Amilcingo; le rinden homenaje en la escuela que fundó; develan un busto en su memoria; rosario, misa, bailables y hasta un corrido en las conmemoraciones; demandan justicia

POR: Jaime Luis Brito, Visitas: 159

Publicado: 20/02/20 08:28

 

“¡Samir vive!”, gritó el profesor Jorge Velázquez al ingresar a la primaria que fundó el activista y que hoy lleva su nombre. Un centenar de niños y niñas, alumnos de ese plantel escolar gritaron en coro: “¡La lucha sigue!”.

Para ellos, este día es especial, no sólo porque es considerado el aniversario de su escuela, sino porque conocen la historia de Samir Flores Soberanes, es más, lo conocieron como profesor “solidario”, quien luego de fundar la primaria, se encargaba del taller de agricultura orgánica.

“Hoy se cumple un año de su artero y cobarde asesinato”, dice en el micrófono la directora del plantel. La comunidad ha caminado desde la vivienda de Samir, donde alrededor de las 6 de la mañana se llevó a cabo un rosario y una misa en su honor. La gente llora a su “héroe”.

El 20 de febrero de 2020, a las 5:15 de la mañana, Samir Flores se preparaba para caminar hacia la radio comunitaria que fundó, Amiltzinko, para llevar a cabo su programa Amanecer ranchero, emisión que de 6 a 8 acompañaba a la población de esta y otras comunidades. Música vernácula y mensajes de ánimo, componían esa emisión que no se escucha más.

Aquel miércoles alguien lo llamó hacia la calle. Salió de su casa y caminó por una vereda que comunica su vivienda con la calle. “¿Qué pasó canijos?”, alcanzó a decir, según su esposa, Liliana Velázquez Fuentes, quien escuchó. Unos minutos después se escucharon dos disparos. Murió cuando era llevado al hospital.

Este jueves, un año después, durante la misa, Alfonso Leyja Salas, de la Iglesia Universal, afirma, “siempre hay un gran riesgo cuando caminamos por el camino de la verdad. Samir lo tenía claro. Estamos aquí recordando a Samir, tenemos que continuar con el caminar que él nos marcó, por un mundo mejor”.

Luego de la misa, la gente sale en procesión. Primero al lugar donde cayó hace un año. Ahí hay un altar permanente. Luego, caminan a la Radio Comunitaria. Ahí recibe a la procesión la canción con la que todas las mañanas iniciaba sus transmisiones: “Ya viene amaneciendo la luna nos alumbra, para devisar a donde esta mi amada…”, se escucha en voz de Antonio Aguilar.

Es inevitable. Las lágrimas ruedan por las mejillas de mujeres y hombres que recuerdan que ya no está aquí. “¡Samir Vive!”, clama una voz en medio de la gente. “¡La lucha sigue!”, responden. Jorge Velázquez encabeza la procesión, lo acompañan la familia de Samir, su papá, su mamá, su hermana Nayeli y su hermano José Luis.

Ahí mismo, camina Liliana Velázquez, su esposa y sus hijas, Amira, Jenny, Mariana y Kinith, su hijo pequeño. Éste último, de hecho, con sus huaraches y un muñeco elaborado con pinzas para colgar ropa, se mezcla entre los periodistas. Con sus tres años a cuestas, le dice al reportero: “Mi papá ya está en el cielo”. Curioso mira como los fotógrafos compiten por la mejor toma.

La procesión sigue hasta la escuela primaria Samir Flores Soberanes, donde ya lo esperan un centenar de niños y niñas, sus alumnos. Estudiantes y maestros han preparado un festival cultural. Los niños y niñas de primaria interpretan poesías corales, bailables, la biografía de Samir y hasta un corrido en el que no hay medias tintas:

“Aquel 20 de febrero, a su casa lo siguieron. Lo sacaron con engaños y dos balazos le dieron. Samir ya está descansando, ya lo fuimos a enterrar.  Samir se fue para el cielo, el gobierno lo mató. No te confíes del gobierno, se parece al escorpión, primero te da confianza y te clava el aguijón”. Mientras lo cantan, algunas de las niñas lloran y recuerdan a su maestro.

En la entrada de la escuela, la familia, la comunidad y el Frente en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla y Tlaxcala, devela un busto con la efigie de Samir Flores. “Es un antimonumento que nos recuerda que Samir murió por defender el territorio, por defender a la Madre Tierra”, dice Jorge Velázquez. La procesión sigue hacia el panteón comunitario “Por usos y costumbres”. Ingresa y camina hacia la tumba. Ahí le rinde un nuevo homenaje.

A pesar de las lágrimas, del dolor que sigue presente en las personas que hoy rinden homenaje a Samir Flores. Porque hay esperanza, hay alegría también. “Claro que hay esperanza, los muchos triunfos que hemos tenido en Amilcingo, son muy importantes, porque demuestran la fuerza de la colectividad. A pesar del asesinato de Samir y a pesar de todas las cosas internas, vamos juntos y seguimos creyendo que es posible cambiar las cosas”, dice Samantha César, compañera de lucha de Samir e integrante de la Asamblea Permanente de Pueblos de Morelos.

“Sí, hay muchísima esperanza. Veo que la conciencia de la gente se ha abierto, veo que Samir lo asesinaron, pero ha vivido más ahorita. Despertó muchas conciencias. Ahí está Samir, en cada conciencia que despertó. Y creo que es favorable para todos nosotros. Samir es la tierra que tiembla, sigue resistiendo, seguirá resistiendo en cada uno de nosotros. Ni una tumba lo va a detener”, concluye Teresa Castellanos, del Frente de Defensa de la Tierra, el Aire y el Agua.

En Cuernavaca y Jiutepec, esta tarde se espera una levantada de cruz; mientras que en Yautepec se llevó a cabo la limpia de barrancas desde la mañana. Este viernes habrá una manifestación en la Ciudad de México, para seguir demandando justicia y recordarle al presidente Andrés Manuel López Obrador que el neoliberalismo no ha concluido.

“De hecho, este gobierno representa la continuidad del capitalismo extractivista”, dice Samantha César. Esta mañana, López Obrador en la conferencia mañanera confirmó que el Proyecto Integral Morelos, que incluye las dos termoeléctricas, el gasoducto y el acueducto, es una inversión con valor de 20 mil millones de pesos, “que es dinero del presupuesto, dinero del pueblo, que no se puede operar. Que en el caso de que operara, en el caso de que se echara a andar, equivale a alumbrar todo Morelos”.