Masiosare agencia de noticias

Masiosare
Cuauhtémoc Blanco Bravo, el ausente - Foto: Margarito Pérez Retana

Cuauhtémoc Blanco, el Gobernador ausente de Morelos

De acuerdo con el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas, de los 365 días que tuvo el primer año de gobierno del exfutbolista, este personaje no tuvo actividades registradas durante 207 días

POR: Jaime Luis Brito, Visitas: 240

Publicado: 22/12/19 06:49

 

Durante su primer año como Gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo sólo tuvo actividades como Mandatario 158 días, es decir el 43 por ciento de los días del año.

De acuerdo con un estudio elaborado por la Asociación Civil Morelos Rinde Cuentas, dedicada a temas de transparencia, Blanco Bravo no tuvo actividades en 207 de los 365 días de su primer año de gobierno.

Los datos fueron obtenidos por la Asociación a través de solicitudes de información pública dirigidas a la Oficina de la Gubernatura, encabezada por el ex mánager de Blanco, José Manuel Sanz Rivera.

“Con información de la oficina de la Gubernatura de Morelos, el Centro de Investigación Morelos Rinde Cuentas analizó los días en los que el Gobernador de Morelos tuvo actividad o eventos en su primer año de gobierno, del 1 de octubre de 2018 al 30 de septiembre de 2019.

“De los 365 días revisados, en 207 no tuvo actividad, es decir, en el 57 por ciento del tiempo; en 100 días tuvo al menos un evento o actividad , es decir, en el 27 por ciento de los días, y en 53 días tuvo 2, 3 o 4 eventos al día”, informó el Centro a través de un reporte.

La mayoría de los días en los que Cuauhtémoc tuvo actividad, los eventos o actividades comenzaron a las 10 de la mañana.

El mayor número de eventos, así como visitas a los municipios, fue para realizar giras de agradecimiento tras ganar la contienda por la Gubernatura de Morelos.

Con los datos del estudio, Morelos Rinde Cuentas emitió una serie de recomendaciones al Poder Ejecutivo estatal, entre las que destacan la publicación proactiva de la agenda del Gobernador y su gabinete con el fin de que la sociedad pueda observar y evaluar su presencia, trabajo y cercanía con las comunidades y sus realidades.

“Anteponer eventos y actividades que contribuyan a alcanzar los objetivos de desarrollo del estado, por encima del número de eventos que generalmente implican gastos o traslado de personal de gobierno o de las propias comunidades”, son otras de las recomendaciones.