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Valentín Campa y Arnoldo Martínez Verdugo (Imagen del archivo de Marco Cruz) - Foto: Especial

El camino de la vida: 100 años del Partido Comunista Mexicano

Revisa los antecedentes de la fundación del Partido Comunista Mexicano, hace 100 años; recuerda como esa fuerza política tenía su mayor fortaleza en la conducción de los movimientos sociales

POR: J. Enrique Álvarez Alcántara, Visitas: 215

Publicado: 27/11/19 05:55

 

“El socialismo parecía inevitable conforme avanzaba el siglo XIX. Esta certeza no sólo la compartían los militantes de sus distintas ramas (comunistas, socialdemócratas, anarquistas), sino que se extendía también a intelectuales del prestigio de Zola, quien veía el avance imparable de ‘un ejército negro, vengador, que germinaba lentamente en los surcos, creciendo para las cosechas del siglo futuro, cuya germinación pronto haría estallar la tierra’  (Émile Zola, Germinal, Madrid, Austral, 2005), ese advenimiento del mundo sin Dios que tanto acongojaba a Dostoievski (Fiódor Dostoievski, Los Endemoniados, Barcelona, Bruguera). En el nuevo milenio, el socialismo aparece como idea regulativa de un futuro deseable. No es más un producto de la necesidad histórica, sino un ideal por alcanzar, como en su tiempo el marxismo juzgó al socialismo utópico. Ideal que, pensaba aquél, el mismo desarrollo de la sociedad industrial volvería anacrónico. Después de la caída del Muro de Berlín, el socialismo adquirió el significado de un compromiso ético por crear una ‘comunidad imaginaria’, distinta y de alguna manera mejor que las existentes, dentro de una historia impredecible, abierta a la contingencia”.

Carlos Illades

 

Antecedentes

 

El 21 de febrero de 1848, en Londres, fue publicado por vez primera El Manifiesto del Partido Comunista, éste liquidaba la concepción del Socialismo Utópico para colocar en su lugar los fundamentos del Socialismo Científico. Es probable que en El Manifiesto del Partido Comunista se hubiese evitado la utilización del término socialista porque los autores de ésta lo consideraban un término superado, en virtud de ello se adoptó el término de comunista. Cabe destacar que el cambio no era solamente de nombre, puesto que, de manera explícita, el ensayo rechazaba tajantemente la propiedad privada sobre los medios de producción, así como de la fuerza de trabajo, y convocaba a la acción revolucionaria para la transformación radical del modo de producción dominante.

En el año de 1864, también en Londres, se funda la Asociación Internacional de Trabajadores o La I Internacional. Ésta fue una organización que agrupó a sindicalistas ingleses, anarquistas y socialistas franceses e italianos republicanos; su propósito era “la organización política del proletariado en Europa y el resto del mundo”. Participaron en ella Karl Marx, Friedrich Engels y Mijail Bakunin.

Hacia el año de 1889 se funda la II Internacional, con una orientación socialdemócrata, entre las acciones más importantes de ésta se pueden referir la del establecimiento, el día 1º de mayo, como día internacional de los trabajadores; y el día 8 de marzo, como día internacional de la mujer trabajadora, en 1910.

En marzo de 1919 se constituye, en Moscú, por iniciativa de Lenin, la III Internacional, con la participación de partidos comunistas de distintos países y cuyo propósito era: “la supresión del sistema capitalista y el establecimiento de la dictadura del proletariado”.

 

El Comunismo en México

 

En noviembre de 1919, el día 25, fue fundado el Partido Comunista Mexicano (PCM), organización que surge de las filas del Partido Obrero Socialista (POS), que hubiese sido fundado en el año de 1911 (Daniel Kent Carrasco). En este proceso participaron y colaboraron un grupo diverso de personas e intelectuales, tanto nacionales como internacionales, entre ellos el bengalí Manabendra Nath Roy.

Debemos considerar que la fundación del Partido Comunista Mexicano se enmarca en uno de los sucesos más relevantes dentro de las luchas revolucionarias en el mundo, a saber: La Revolución Mexicana que, junto con la Revolución Rusa de 1917, ha sido considerada el movimiento revolucionario más trascendente del siglo XX. 

El Primer Congreso Socialista Nacional, evento precursor y decisivo para la constitución del PCM, celebrado entre los meses de agosto y septiembre de 1919, tuvo como objeto de discusión la “necesidad” de adoptar una posición socialista y revolucionaria, defendida por M.N. Roy y José Allen; mientras que Luis N. Morones rechazó tal propuesta y, posteriormente se integraría al gobierno de Plutarco Elías Calles, fundador del PRI. En el acto de clausura de dicho congreso se acordó la intención de enviar una delegación a la III Internacional.

Recuérdese que en abril de 1920 triunfa la “Revolución de Agua Prieta”, hecho que marcó el ascenso al poder de Álvaro Obregón, empero, además, marcó el inicio del nuevo régimen posrevolucionario que concentraría el poder en manos del Presidente de la Republica y los Gobernadores de las entidades federativas.

A partir de aquí el Partido Comunista Mexicano mostró un desarrollo no exento de contradicciones, rupturas y luchas ideológicas internas que, finalmente, condujeron a la extinción de éste como opción política para nuestra nación, en el año de 1981.

Ciertamente, el Partido Comunista Mexicano contó con la participación de distinguidos militantes e intelectuales que distinguieron al mismo de manera prestigiosa; asimismo, su participación indiscutible en las grandes luchas políticas de los años 50´s y 60´s del siglo pasado marca los momentos más grandes de su historia. Sin embargo, al decir del filósofo José Revueltas, éste fue dirigiéndose hacia su extinción política e histórica al haber dejado al Proletariado Sin Cabeza.

Hoy, sólo podemos recordar su participación y conducción de grandes movimientos sociales y su liquidación política como opción para nuestra nación.