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La Facultad de Psicología de la Universidad Nicolaíta en Michoacán - Foto: Especial

El Camino de la vida: Dilemas éticos de la psicología

El autor aborda los dilemas éticos y la responsabilidad social en la práctica de la psicología contemporánea, en el marco del Octavo Foro nicolaíta de Psicología por el XIX aniversario de creación de la facultad de la Universidad Michoacana

POR: J. Enrique Álvarez Alcántara, Visitas: 190

Publicado: 25/10/19 08:24

 

La Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, ya centenaria, a través de su Facultad de Psicología, realizó su 8vo Foro Nicolaíta de Psicología, con motivo de su XIX aniversario de creación.

El título que encabeza nuestra colaboración de este día es el que eligieron para éste importante foro; asimismo, es el que hube elegido para la conferencia magistral que me invitaron a impartir.

Siendo la psicología una disciplina del conocimiento científico que tiene como propósito fundamental conocer, comprender y explicar los orígenes y el desarrollo del psiquismo humano en las condiciones socio-históricas, socio-culturales y sistémicas del sujeto de la actividad psíquica, o de grupos y colectividades, y en la responsabilidad ineludible de determinar el conjunto de valores, principios, propósitos y dimensiones éticas, ideológicas y políticas que subyacen a la misma.

La construcción de teorías en psicología, pero no sólo en ella, tiene dos propósitos fundamentales:

a) Elaborar modelos explicativos sobre los segmentos de la realidad que se abordan por el investigador y, a su vez, que estos “modelos explicativos” sean plausibles y verosímiles con respecto los mismos segmentos de lo real que se propone conocer; y

b) Que estos “modelos explicativos” provean de recursos para comprender no sólo los segmentos de la realidad que se aborda, sino que, además, el sujeto de la actividad psíquica y su entorno familiar y socio-cultural se vean beneficiados por éstos para elevar su calidad de vida o afrontar la realidad.

Entonces, explicar y comprender serán, según la apreciación que expuse en este magno evento, las dos metas de las teorías en psicología, empero, no sólo de ellas. Desde sus orígenes, a lo largo de la existencia de la humanidad, esa tendencia orientadora de la personalidad –de búsqueda de respuestas a las interrogantes que surgen durante la vida—, ha impreso uno de los rasgos distintivos que como especie nos ha diferenciado del resto de las especies que pueblan el mismo planeta.

Debemos tener en cuenta que, las respuestas a las cuestiones surgidas en este evento existencial y fenomenológico, unas veces han errado en su propósito cognoscitivo y comprensivo; empero, otras ocasiones se han aproximado satisfactoriamente al objeto de interés, ayudando al ser humano a mejorar sus condiciones materiales e ideales de existencia, que son la base de su actuación.

En este tenor, la diversidad de eventos, fenómenos y sucesos que atraen el interés de algunos seres humanos para producir interrogantes y buscar respuestas, es progresivamente inabarcable para satisfacer ese espíritu aprehensivo, en virtud de ello, la humanidad se ha visto exigida de un proceso permanente de demarcación de objetos de conocimiento cada vez más específicos, pero sin perder la dimensión de totalidad y complejidad sistémica que les caracteriza.

Ahora bien, entrando en materia, para realizar el análisis de nuestro “objeto de análisis”, la psicología, es preciso demarcar los diferentes “niveles de análisis”.

Ya decía el insigne y preclaro Dr. Alberto Leónidas Merani, y parafraseo de memoria: “mientras no podemos definir clara y científicamente la Psicología no podemos impedir a nadie llamarse, a sí mismo, psicólogo; ni decirle psicología a lo que hace”.   

Los tres “niveles de análisis” que proponemos para nuestro “objeto de análisis” –la psicología--, son:

• La psicología como disciplina del conocimiento científico;

• La psicología como práctica profesional y,

• La psicología como teoría y práctica educativa.

La primera, se propone conocer, comprender, explicar y elaborar modelos o teorías científicas, plausibles y verosímiles sobre los orígenes y el desarrollo del psiquismo humano en las condiciones socio-históricas, socio-culturales y sistémicas del sujeto de la actividad psíquica, o de grupos y colectividades.

Como práctica profesional, se refiere al conjunto de actividades, acciones y tareas que los profesionales de la psicología diseñan e instrumentan para intervenir en los diferentes ámbitos de la vida de los seres humanos (salud, educación, colectividades, deportes, conflictos, etcétera); lo que queremos señalar con esto es que no existen varias psicologías, sino que, más bien, existen diversas prácticas derivadas de un conocimiento de una disciplina científica, a saber: la psicología.

Como teoría y práctica educativa se refiere al diseño e instrumentación de programas educativos orientados a la formación profesional de psicólogos.

En virtud de las premisas antes presentadas es necesario manifestar que la determinación de los dilemas éticos y la responsabilidad social de la psicología demanda su expresión en los tres niveles de análisis; es decir, es necesario definir los dilemas éticos y las responsabilidades sociales de la psicología como disciplina del conocimiento científico, como práctica profesional y como teoría y práctica educativa, de otro modo estaremos fragmentando y reduciendo dos de las dimensiones en cualesquiera otra.

Concluyendo. Los dilemas éticos y la responsabilidad social de la psicología no pueden escapar a los tres niveles de análisis propuestos.