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"Claro que hay esperanzas", dijo Noan Chomsky, mientras haya "movimientos populares" - Foto: Agencias

El camino de la vida: “Cuando el destino nos alcance”

Reflexiona en torno a un comentario del periodista Francisco Guerrero Garro sobre la decepción que le han provocado algunas decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a quien apoyó siempre

POR: J. Enrique Álvarez Alcántara, Visitas: 328

Publicado: 16/10/19 04:40

 

Paco Guerrero, muy recientemente en tu muro de Facebook publicaste una reflexión que me puso a pensar muy seriamente sobre ¿cuál es el sentido que nuestra vida personal y colectiva cobra hoy, en la coyuntura actual? Señalabas: "Se siente de la chingada escribir lo que voy a escribir. Despues de toda una vida luchando por un ideal, pendejo si quieren, pero era mi ideal: transformar mi pais, hacerlo justo, humano. Me costo mucho, privaciones, madrizas, mazmorras, el desprecio de muchos, haber renunciado a mucho, pero, aun con la burla de muchos y el desprecio de otros, pero con la solidaridad de unos pocos, segui. Crei que, con el triunfo de AMLO habia culminado mi lucha, 50 años de partirme la madre por un ideal. Hoy, viendo a mi pais, partido en dos por la demagogia, entregado a la delincuencia, guiado por caprichos absurdos y sueños torcidos, veo que mi sueño no se cumplio, se volvio una pesadilla, veo como vamos al precipicio, con un liderazgo, fuerte si, inmenso, si, pero un liderazgo envuelto en soberbia, en venganza personal, en arrogancia enfermiza. Ya estoy viejo, empezar a luchar de nuevo ya no. No me queda sino ver como se derrumba nuestro pais. Como la delincuencia se apodera de el. Si encabrona, pero entristece mas.” (así lo escribió Paco Guerrero y, textualmente lo refiero).

Cuando el destino nos alcance (Soylent Green) es una película estadounidense realizada en el año 1973 y dirigida por Richard Fleischer, actuada por Charlton Heston y Edward G. Robinson. La trama de ésta, premonitoriamente, se centra en fenómenos tales como la sobrepoblación o el calentamiento global, la carencia de alimentos y otros fenómenos que parecieran mostrar la inminencia de una catastrofe o un desastre.

Acudo a esta figura retórica porque parece que tu reflexión Paco, merece un comentario que permita invitarte a salir del pesimismo y recuperar lo que alguna vez Antonio Gramsci planteara en su texto Contra el Pesimismo, Previsión y Perspectiva, Ediciones Roca, Colección R, No. 28, 1973. Al comenzar su trabajo Gramsci escribe: “No hay mejor modo de conmemorar el 5to aniversario de la Internacional Comunista, la gran organización mundial de la que nosotros, revolucionarios italianos, más que nunca nos sentimos parte activa e integrante, que proceder a un examen de conciencia y a un examen de lo poquísimo que hemos hecho y del inmenso trabajo que aún debemos desarrollar, contribuyendo de esta forma a clarificar nuestra situación, contribuyendo, especialmente, a desvanecer esta oscura y pesada nube de pesimismo que oprime a los militantes más calificados y responsables y que representa un gran peligro, tal vez el mayor de la hora actual, por su secuelas y pasividad política, de pereza intelectual y de esceptisismo sobre el porvenir (…) para cerrar esta primer idea, Gramsci agrega (…) este pesimismo se haya estrechamente ligado a la situación general de nuestro país; la situación lo explica, naturalmente, pero no lo justifica.”

Cuando el destino nos alcance, parecería ciencia ficción en el año de 1973; hoy, casi medio siglo después, es una realidad. Y Gramsci, con una claridad premonitoria, pues este trabajo fue publicado en 1924, reconoce que es comprensible el pesimismo, debido a las circunstancia que desde hace prácticamente un siglo eran ya previstas.

No quiero dejar de referir aquí que el 10 de marzo del 2018, Jan Martínez Harens en el semanario Babelia, suplemento del diario español El País, pregunta a Noam Chomsky de manera directa:

- ¿Tiene aún esperanzas?

- Claro que hay esperanza. Aún hay movimientos populares, gente dispuesta a luchar… las oportunidades están ahí, la cuestión es si somos capacez de tomarlas.

La serie de sucesos de naturaleza política que durante las dos últimas semanas se vivieron en el Ecuador y de la cual hemos sido testigos, demuestran que la respuesta de Chomsky es impecable e inobjetable.

El poeta palestino Samih Al-Qásim lo expresa de una manera naturalemente poética. Cerraré esta invitación a la reflexión con su poema Carta desde el zoco de los cesantes:  “Tal vez pierda, como pretendes, mi sustento./ Tal vez haya de poner en venta mis ropas y mis/ muebles./ Tal vez tenga que trabajar como cantero,/ como mozo de cuerda/ o barrendero./ Tal vez sirva en los vertederos de las fábricas./ Tal vez por los corrales busque granos./ Tal vez vaya apagándome, famélico y desnudo./ ¡Enemigo del sol!/ Mas no transigiré./ Resistiré/ hasta el último pulso de mis venas./ Tal vez me puedas arrancar hasta el último palmo de/ mis tierras./ Tal vez mi mocedad alimente la cárcel./ Tal vez robes la herencia de mi abuelo:/ los muebles,/ las vajillas/ y los cántaros./ Tal vez quemes mis versos y mis libros./ Tal vez mi carne arrojes a los perros./ Tal vez en nuestra aldea permanezcas/ como una espantosa pesadilla./ ¡Enemigo del sol!/ Mas no transigiré./ Resistiré/ hasta el último pulso de mis venas.”