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El lugar donde hallaron el cuerpo de Mariana Leticia - Foto: Especial

Responsabilizarlas a ellas. El caso Mariana

Medios de comunicación reportaron que a Mariana Leticia, joven asesinada el 10 de mayo pasado, la mataron porque no quiso tener relaciones sexuales. Es mentira, la mataron porque la sociedad cree que las mujeres no valen

POR: Adriana Figueroa, Visitas: 13320

Publicado: 26/05/19 03:10

Como sabemos, el pasado 10 de mayo fue encontrado sin vida el cuerpo de la joven Mariana Valladares, estudiante de la Máxima casa de estudios de nuestro Estado. Trece días después, han sido detenidos dos jóvenes hombres estudiantes de la Preparatoria No. 1 (también perteneciente a la UAEM) por estar presuntamente relacionados con el asesinato de Mariana.

Anoche, escuchando un noticiero local y prestando atención a la manera en cómo era dada la información relativa a la detención de los dos jóvenes, noté que, como es costumbre en este tipo de casos, la causal del crimen se relataba al estilo “la joven, luego de negarse a sostener relaciones sexuales, fue violentada y asesinada”. Acto seguido, me eché un clavado a Internet para leer las notas periodísticas del caso y me encontré varios textos en la misma línea narrativa. Recordé que esta forma de enunciar las relaciones causa-efecto al hablar de crímenes violentos cometidos contra mujeres es tan común en los medios de comunicación como en nuestras charlas cotidianas.

¿Es asunto menor la forma en cómo decimos las cosas? Tal cual se narra la relación causal en la frase que entrecomillé, Mariana fue asesinada por negarse a tener relaciones sexuales con sus agresores; luego entonces, si Mariana no se hubiese negado, aún estaría con vida (quizá); luego entonces, la conducta de Mariana (su negativa) es la causa de su muerte. ¿Suena absurdo, grotesco? Espero que sí. Estamos hablando de una vida que fue coartada, no obstante, la forma en que es narrada devela cómo es que descansa sobre la misma lógica a partir de la cual aplicamos frases como “se lo buscó por ir vestida así” o “le pega porque se deja”.

¿Dónde quedan lo agresores, sus conductas y la cultura de menosprecio por la vida de las mujeres que les dio permiso a matarla? ¿Por qué seguimos reproduciendo (consciente o inconscientemente) la idea de que las mujeres hacen -o dejan de hacer- algo que amerita que sean violentadas?

Que conste que no estoy encontrando el hilo negro. Esto se ha dicho muchas veces en las últimas décadas, pero aún no hemos producido las condiciones necesarias para que el mensaje se materialice en nuestra vida cotidiana. Así mismo, que quede claro (sí, otra vez, por si acaso) que no se está demonizando a los hombres por ser hombres; lo que está más que torcido es el lugar de privilegio donde la cultura los coloca respecto a la vida de las mujeres; esa cultura permisiva de la violencia en general, y del feminicidio en particular.

No Mariana, no te mataron porque te negaste a algo; te mataron porque vivimos en una sociedad que facilita creer que los cuerpos y la vida de las mujeres no valen lo suficiente para ser respetados. No Mariana, tú no eres, bajo ninguna circunstancia, responsable de tu asesinato. Debería decirse claro; más fuerte y claro.

 

* Adriana Figueroa es experta en temas de género. Actualmente estudia el doctorado en Ciencias Sociales en la Facultad de Estudios Sociales de Cuautla de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).