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La violencia estructural en la base de la inseguridad pública - Foto: Margarito Pérez Retana

La imaginación al poder

El problema de la inseguridad y la violencia parece que no se le encuentra solución; un problema bien planteado, conlleva parte de la solución; por ahí hay que empezar

POR: Carlos Garza Falla, Visitas: 149

Publicado: 02/08/19 01:40

 

¿Cuál podría ser la forma correcta de plantear el problema de inseguridad y violencia en Morelos? La conseja popular establece que un problema bien planteado implica el 50% o más, de su solución.

Hoy en Morelos y en México, todo indica, al problema de la inseguridad y la violencia no se le encuentra solución ¿será acaso porque el problema está mal planteado?

Aventuremos algunas ideas y pongamos el tema en el centro de la agenda pública, en el centro de la deliberación publica, pues inseguridad y violencia son asuntos que nos afectan a todos y detonan círculos viciosos que afectan nuestra vida en común e inhiben nuestro bienestar.

Un ejemplo basta para ilustrar esta idea. De acuerdo con los datos del Observatorio Económico. México Cómo Vamos y su espléndido compendio: En cifras ¿cómo vamos? México 2019,  en Morelos el 65.2 por ciento de su población económicamente activa (PEA) se encuentra en la informalidad laboral y el 54.9 por ciento en pobreza laboral. El 49.5 por ciento de quienes habitan Morelos en Pobreza y el 5.9 por ciento en pobreza extrema, es decir el panorama social de Morelos es lamentable tanto o más que el panorama de su inseguridad y violencia.

¿Qué hay que hacer para transformarlo? Hay que modificar la realidad económica, incentivando la inversión pública y privada, reduciendo la desigualdad y redistribuyendo el ingreso.

¿Por qué esto que se dice tan fácil y se expresa con tan pocas palabras y se escribe en tan pocos renglones, se torna tan difícil en los hechos? La respuesta que dan los estudiosos de estos temas es: porque la confianza está erosionada por la inseguridad, la violencia, la corrupción y la impunidad; porque el modelo socio-económico-político está agotado.

Y pues regresamos al inicio de estas notas ¿cómo habría que plantear hoy, el problema de la inseguridad y la violencia en Morelos y en México? Hay que plantearlo sin duda como un problema estructural que reclama ser abordado de la misma manera; estructuralmente o si se quiere dicho de otra forma poniendo a funcionar un nuevo modelo socio-económico-político.

Abordar estructuralmente un problema de las dimensiones del problema de inseguridad y violencia que nos aqueja es sin duda harto complejo, implica sumar actores que en un primer momento desplieguen todas sus capacidades en plantear correctamente el problema, para acto seguido echar a volar un plan estratégico de acción que desmonte una a una las diversas piezas de la estructura y las embone en una nueva matriz, en un nuevo arreglo institucional que tenga a la persona humana y a su dignidad en el centro y desde ahí, se recree un nuevo pacto social de paz, con justicia y dignidad.

Es hora nuevamente de plantearse el reto de llevar la imaginación al poder y de ser realistas exigiendo lo imposible tal y como nos lo enseñaron generaciones pasadas que dejaron su huella en la historia.