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La marcha del pasado 28 de septiembre, Día de Acción Global por el Aborto Legal y Libre en América Latina - Foto: Especial

El feminismo no es violencia, la marcha también no lo era…

El presidente Andrés Manuel López Obrador arremetió otra vez contra las manifestaciones y el movimiento de las mujeres; el feminismo es una revolución irreversible

POR: Aleida Alarcón, Visitas: 207

Publicado: 30/09/21 08:57

 

Después de la marcha que se movilizo en la CDXM, también en ciudades importantes de todos los estados en el país, por el “Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro” nuevamente arremete el presidente sobre que son grupos de conservadores y llama a las feministas “encapuchadas”.

Primero hagamos una diminuta línea del tiempo, para poder ubicar donde sí, se encuentran mujeres encapuchadas que tiene simbología de ideal y movimiento social permanente; pero antes, en la historia de los movimientos sociales de México, la primera movilización social donde existen personas usando pasamontañas fue en San Cristóbal de las Casas el 1° de enero de 1994; donde desfilan –mujeres y hombres indígenas que demandaban trabajo, techo, tierra, alimentación, educación, salud, independencia, libertad, democracia, justicia y paz.

No era más que el dolor tangible que vivía la población por la indiferencia del estado mexicano, el simbolismo de usar esos pasamontañas, fuera de las funciones de seguridad militar y anonimato; se convirtió en una expresión a la identidad “guerrillera” que conoció el mundo sobre México en esa década, y que perdura, pero también simboliza la clandestinidad y cuando asocia al movimiento del EZLN pierde  ese concepto delictivo para retomarse en un aspecto de justicia y paz social; se vuelve un símbolo de igualdad intergeneracional y una fuerza de propaganda para el propio movimiento.

Dentro de este mismo, aparecen mujeres indígenas con ideales gestados desde los adoctrinamientos de los comandantes del ejército; la comandanta Ramona primera mujer que aparece en el foco público como icono del feminismo que germina en las filas zapatista; la igualdad social, el acceso a la educación y salud como mujeres son temas de prioridad que llevan en su agenda.  Y que van puliendo por generaciones en las cuales ya enlistaron o heredaron a jóvenes mujeres, “encapuchadas”, profesionistas que se encargan de la educación y salud en sus comunidades de la región de la selva lacandona.

A ellas se les conocerá por el tiempo y la historia misma como las mujeres zapatistas, las mujeres encapuchadas; ahora bien.  Las feministas al usar este artículo, es primeramente el mensaje de la resistencia que se existe hacia el sistema patriarcal, cada movimiento donde mujeres tapan sus rostros, es precisamente para permanecer seguras y no sean víctimas de abusos de poder y del mal uso (legitimo) de la fuerza pública.

La lucha, es la marcha, el feminismo no se termina con la despenalización del aborto, y ahí sí, hay radicales conservadores que se manejan en la doble moral, y en la apología del delito. Médicos “conservadores”, practican los abortos a las mujeres de mayor poder adquisitivo, y públicamente juzgan la decisión de una mujer sobre su propio cuerpo, es tema de salud pública, es tema de libertad.

Pero el tema central ahora es la expresión del presidente que tilda a las mujeres feminista con cada movimiento que se hace en CDMX, que es el centro de atención de los grupos femeniles que apoyamos en sororidad, como conservadoras y “encapuchadas”, en las cuales también, lograremos identificar a ciertos movimientos internos con personas que son pagadas precisamente para “reventar la marcha y el evento” como los “anarquistas” que se infiltran en marchas de estudiantes, campesinos, etcétera.

Todo ello para deslegitimar el movimiento que lleva una demanda de justicia, en esta ocasión, el derecho humano de decidir sobre sí misma que tiene una mujer; su propio cuerpo. Y estas argumentaciones vienen desde los inicios del feminismo escandinavo (1718-1772) en la llamada “Era de la Libertad” donde se citó: “Nuestro Cuerpo es la Ropa de Nuestra Alma”.  Nadie que haya nacido sin útero puede decidir sobre una mujer.

“Las encapuchadas”; como dijo el presidente, solo son mujeres, que, dentro del mismo movimiento, no se identifican de cierto o tal grupo feminista; porque es sabido públicamente y entre las redes ciudadanas del centro del país, que ciertos políticos de derecha, centro y de izquierda utilizan estos pares de choque para desmoralizar la demanda principal; que las mujeres tengamos la paridad e igualdad para desarrollarnos libremente.

De la misma manera, son mujeres que no representan a la mayoría que seguimos en el movimiento feminista; porque el feminismo no es violencia, el feminismo es una revolución irreversible como lo dice Isabel Allende; y esas mujeres de choque no nos representan a las verdaderas feministas

aleidaad@outlook.com