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La clausura del primer Encuentro de Especialistas de Estudios de la Violencia - Foto: GobMor

Morelos con paz, sin violencia: reto nodal

El autor desmenuza lo que ocurrió la semana pasada en Morelos en el primer Encuentro de Especialistas de Estudios de la Violencia

POR: Carlos Garza Falla, Visitas: 487

Publicado: 22/07/19 02:27

 

“La paz no se limita a la ausencia de violencia. A su vez, la violencia no se limita a la violencia directa o a las agresiones físicas. Comprender la construcción de paz desde su raíz, por ende, supone aproximarse a ella desde múltiples niveles, como, por ejemplo, la serie de factores o componentes activos que la conforman o le constituyen, algo que el Instituto para la Economía y la Paz denomina “las actitudes, instituciones y estructuras que crean y sostienen a las sociedades pacíficas”. De igual manera, comprender la violencia desde el fondo, supone valorar sus distintas manifestaciones como, por ejemplo, la que se gesta desde las actitudes”
La pirámide del odio, la paz y lasotras violencias, de Mauricio Meschoulam

Los días 17, 18 y 19 de julio pasados, por iniciativa del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM) y del naciente programa Estatal de Estudios de la Violencia (PREEVI) se realizó el 1er Encuentro de Especialistas en Estudios de la Violencia.

Fue sin duda una jornada académica de muy alto nivel y estoy seguro que quienes tuvimos la oportunidad de participar en ella nos enriquecimos con la diversidad de enfoques, informaciones y experiencias que ahí se plantearon.

El encuentro incluyo conferencias magistrales, simposios, conversatorios y mesas de trabajo, de los cuales estoy seguro pronto los organizadores compartirán alguna memoria y/o documento de trabajo que permitirá darle continuidad al debate y al profundizar en la construcción de alternativas a la epidemia de violencia que hoy vive Morelos.

El reto de la construcción de un Morelos con Paz, de un Morelos sin violencia, pasa necesariamente por reconocer con espíritu crítico que la situación es en verdad grave, y que las estrategias que se han impulsado hasta ahora, no han sido ni efectivas ni eficaces.

El reconocer con espíritu crítico que en Morelos se vive hoy una epidemia de violencia lo dejó en claro Rene Santoveña Arredondo, coordinador del PREEVI, en su intervención inicial en la cual manejo datos del Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Publica, así como de algunas instancias de las Naciones Unidas.

Resumo a continuación, a manera de ejemplo contundente, el de la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes de octubre del 2018 a junio del 2019 y la comparó con la tasa a nivel nacional para el mismo periodo.

 

  Morelos República Mexicana
 Octubre 41.9 27.2
 Noviembre 44.5 26.8
 Diciembre 49.4 27.7
 Enero 49.9 27.1
 Febrero 63.6 29.5
 Marzo 54.5 27.2
 Abril 53.2 26.8
 Mayo 46.3 27.5
 Junio 52 29.3

  

Cabe señalar aquí que la Organización Mundial de la Salud desde hace varios años estableció que una tasa superior a 10 homicidios dolosos por 100 mil habitantes configuraba en si una epidemia de violencia y pues de eso creo yo es de lo que tendríamos que estar hablando.

Vuelvo al 1er. Encuentro de Especialistas en Estudios de la Violencia convocado por el CCyTEM y el PREEVI y comparto con los lectores algo de lo que se planteó en las conferencias magistrales.

La primera de estas estuvo a cargo de Javier Sicilia y tuvo como título: “La violencia como consecuencia de la Crisis Civilizatoria”, en ella Javier, con su magistral sapiencia, dejó en claro que las construcciones históricas son construcciones humanas y en ese sentido nacen, crecen se reproducen y mueren y precisamente en ese devenir las instituciones se vacían y se desdibujan,  se vuelven contra productivas y empiezan a cumplir funciones contrarias a aquellas para las que fueron creadas, y es tal su degradación que se vuelve misión imposible el pretender reorientarlas o recrearlas,  de ahí que en su propuesta sea fundamental explorar desde los márgenes, la resistencia.

Sin duda el planteamiento de Javier es muy duro y lo es, porque es un planteamiento radical va a la raíz de la problemática y deja en claro que el horizonte utópico de la esperanza tiene que ser así de radical, tiene que asumir el advenimiento del hombre nuevo dispuesto a volver a empezar. O quizá, mejor dicho, del hombre nuevo dispuesto a desandar lo andado y a emprender un nuevo vuelo sin las ataduras del modelo civilizatorio dominante hoy en crisis, sin el anclaje en el capitalismo salvaje que lo ha depredado todo empezando por el ser humano y su dignidad.

El planteamiento de Javier aporta mucho porque abre el horizonte de visión, tiene desde mi punto de vista un riesgo, que paralice e inmovilice que inocule desánimo y desaliento que se traduzcan en indiferencia. 

La otra conferencia magistral casi de cierre del evento, diría yo, la dio Sergio Aguayo profesor investigador del Colegio de México y un defensor de los Derechos Humano desde hace ya varias décadas.

Sergio ubicó su exposición en el terreno del realismo sociopolítico y para ello nos enriqueció con el análisis comparativo de la manera en que en los años 20 del siglo pasado se le hizo frente a Alcapone y con la manera en que a principios de este siglo se planteó el combate al narcotráfico en la región de la Laguna en México. Identifico la coincidencia de actores participantes y como solo mediante una acción concertada de estos se pudo avanzar en la contención de la violencia y en ello fue muy enfático, erradicar la violencia es una utopía, lo que se puede es contenerla y regresarle a los ciudadanos tranquilidad y paz.

Termino esta colaboración subrayando la trascendencia de que se haya abierto un espacio de reflexión sobre las violencias que aquejan hoy a los habitantes de Morelos y haciendo votos porque esta primera convocatoria tenga continuidad y en torno a ella se vayan sumando el mayor número de actores y se  construya en el mediano plazo un plan estratégico de seguridad humana en beneficio de Morelos y de sus habitantes.