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Los miles de ataques desde Israel a la Franja de Gaza ha destruido centenares de construcciones (Imagen: Fatima Shbair-Getty) - Foto: Agencias

El camino de la vida: La Cuestión Palestina/II

El autor divide en cuatro entregas sus reflexiones, recuerdos y conocimientos en general para contextulizar las agresiones del Estado sionista contra los pobladores palestinos de Gaza y Cisjordania

POR: J. Enrique Álvarez Alcántara, Visitas: 156

Publicado: 25/05/21 09:18

 

Al Pueblo Palestino

Al Dr. Ahmad Sobeh

 

Siguiendo un poco más con la obra de teatro “Escribe que Soy Palestino”, para precisar un poco más la cuestión, presento, de nueva cuenta, al Expositor:

--EXPOSITOR: “Israel ha sido creado en la región del medio oriente para oponerse a la corriente nacionalista, y en caso de que esto le sea difícil, hacer al menos lo posible para que esta corriente no obstruya los intereses petroleros norteamericanos en esa región”. (Pausa. EXPOSITOR hace un recorrido visual por su audiencia) No es mía esta frase, sino del presidente norteamericano Harry S. Truman.

El Narrador prosigue:

-- En efecto, ya en 1948 Estados Unidos había invertido más de dos mil millones de dólares –un tercio de las inversiones norteamericanas en el extranjero- en la explotación del petróleo árabe. La dependencia de Israel con respecto del exterior, propiciaba la triple alianza entre el imperialismo occidental, la burguesía financiera judía internacionalizada y el Estado israelí. Esta confluencia de intereses determinó la declaración conjunta de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia en mayo de 1950, mediante la cual se comprometían a mantener un equilibrio militar en la región, favorable a Israel, como medida propiciatoria de un clima de seguridad para sus inversiones petroleras. Mientras tanto, ¿qué hacían los árabes? Estando los Palestinos dispersos principalmente en Siria, Líbano, Jordania y Egipto, o viviendo, en el mejor de los casos, bajo ocupación militar, el movimiento nacional se vio temporalmente afectado. El desmembramiento de la sociedad palestina provocó, por una parte, una virtual destrucción de la inmensa mayoría de sus instituciones y organizaciones nacionales, y, por otra, la misma dispersión generó enormes dificultades para la organización de las masas al quedar desvinculados grandes sectores del pueblo. Así, desenraizados de su tierra, viviendo en la peor de las miserias, fragmentadas y carentes de una vanguardia nacional bien organizada que las aglutinara y les presentara una alternativa real a sus legítimas aspiraciones, las masas palestinas muy pronto se ven sumidas en una especie de vacío político. A su vez, esta situación dio como resultado que grandes sectores palestinos, al no tener otra alternativa real, se fueran comprometiendo en la vida política de los países donde vivían, al grado de experimentar un proceso de diversificación y desjerarquización en cuanto a las formas de lucha por volver a su patria. Después de que Israel ocupó la Franja de Gaza en 1956, la conciencia nacional del pueblo palestino que vivía en ese territorio, se vio fuertemente reforzada. De esta forma, a fines de ese año, empezaron a formarse las primeras células de la resistencia palestina, grupos que se mantienen totalmente en la clandestinidad y se vinculan permanentemente con los refugiados para llevar a cabo una real organización, de base, del pueblo palestino. El primero de enero de 1965, las fuerzas guerrilleras palestinas lanzan su primer ataque contra el acueducto israelí del Valle de Beit Netopha en territorio de Palestina ocupada”.

Termina el EXPOSITOR.

Como podemos apreciar, La Cuestión Palestina no encuentra sus orígenes desde que se narra el éxodo bíblico (aproximadamente 1, 500 años a.n.e.) ni, tampoco, es una cuestión de lucha entre judíos y musulmanes, es decir, no es un problema de lucha entre religiones; mucho menos puede ser considerada una lucha entre los demócratas israelíes y el Estado Judío contra los terroristas o el terrorismo palestino.

La Cuestión Palestina, más bien, es un problema sociopolítico y geoestratégico que se hace manifiesto desde la segunda mitad del siglo XX, aunque sus ideas originarias provienen desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Pero permítanme dejar que el Narrador prosiga con su descripción:

“Esta fecha ( 01 de enero de 1965) marca el inicio de la Revolución Palestina. Para el 8 de enero, dos comandos guerrilleros vuelan la presa El Batuf. Al finalizar 1965, la guerrilla palestina había realizado ciento diez operaciones” …

Intento describir de memoria cómo recuerdo que se presentó y escuchó la obra de teatro.

De pronto, a Bocajarro, desde el público presente se escucha una voz que interrumpe; entonces el Narrador espeta una pregunta Natural:

--¿Quién es usted?

La voz que le interrumpió responde:

--Soy Abogada.

“—ABOGADA: (Subiendo al escenario) Para nosotros, y estoy hablando de judíos no sionistas, evidentemente, la responsabilidad de la guerra árabe-israelí, recae ante todo en Israel, porque conquistó y sigue conquistando territorios y no tiene ninguna intención de devolverlos; porque expulsa y oprime al pueblo palestino, porque asume el papel de gendarme del imperialismo en la región y su política prepotente logró provocar hasta las clases dominantes del oriente árabe. Aquéllos que expulsaron de sus territorios a los palestinos, aquellos que bombardearon con napalm Abu-Zabel, Hatsabi y decenas de otros lugares, aquéllos que masacraron Dier-Yassin, aquéllos que todos los días incurren en provocaciones criminales que se extienden más allá del mar, aquéllos que mataron a sangre fría a Ghassán Kanafani y decenas de dirigentes palestinos, aquéllos, aquéllos no tienen derecho de hablar de agresión, pues ellos son los agresores. Nosotros, los judíos progresistas, no podemos influir en el curso de la guerra, pero al menos podemos decir claramente a los trabajadores de Israel que esta guerra no es la nuestra, que consideramos al sionismo como responsable de cada gota de sangre, judía o árabe, vertida en ésta región y que nuestros enemigos no son los palestinos que quieren recuperar los territorios que conquistó Israel, sino que realmente nuestro enemigo, como trabajadores y como seres humanos es el Estado sionista. Para nosotros la lucha política no se detiene cuando rugen los cañones. Por el contrario, nuestros compañeros en el ejército y fuera de él deben probar lo que significa el sionismo y

qué precio deben pagar los trabajadores de Israel por la política criminal del Estado sionista. Hoy mismo escuchamos en Israel los llamados a la producción y a los esfuerzos particulares que se exigen para la guerra. La central de trabajadores anuncia pomposamente que no es el momento de luchas obreras para la defensa del nivel de vida de los trabajadores. Hay nuevas leyes anti huelgas, nuevas limitaciones a la libertad de prensa, de organización… así es como los judíos llegaremos a entender que un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre…”.

Una vez que la Abogada ha terminado de hablar, de nueva cuenta el Narrador prosigue su historia.

“—NARRADOR. Con el fortalecimiento de la guerrilla palestina, las posiciones de algunos regímenes árabes comenzaron a cambiar. Unos decidieron apoyar la lucha armada palestina; otros, se mostraron francamente hostiles hacia ella por lo que representaba para sus propias masas. Durante la Primera Conferencia Cumbre Árabe, celebrada del 13 al 16 de enero de 1964, en El Cairo, Egipto, se tomaron todas las medidas necesarias para crear la Organización para la Liberación de Palestina –OLP-. Sin duda, la creación de esta organización, controlada totalmente por los regímenes árabes tenía un claro trasfondo: por una parte, constituía una de tantas maniobras para mantener la supremacía, y por otra parte, se trataba de una iniciativa para adelantarse a los grupos guerrilleros y controlar nuevamente el movimiento palestino. Formalmente, la OLP quedo constituida y proclamada como organización superior y representante legítima del pueblo palestino en la reunión del Primer Congreso Nacional Palestino, convocado y reunido en Jerusalem, el mes de mayo de 1965, en el que participaron 422 personalidades, principalmente notables palestinos: funcionarios, alcaldes, profesionistas, líderes sindicales, de campamentos de refugiados, etc., ninguno de ellos elegido por las masas palestinas. Es así que la OLP, provista de una organización burocrática, empieza a funcionar con una organización dependiente de los regímenes árabes, y muy pronto se ve seriamente desprestigiada. Sin embargo, el avance de la guerrilla popular era ya irreversible. El 5 de junio de 1967 estalla la Guerra de los Seis Días. Para el 10 de junio la derrota de los ejércitos árabes era total. En esta guerra, el territorio ocupado por Israel se vería aumentado cuatro veces por la ocupación de Gaza, Cisjordania, el Sinaí y las Alturas del Golán. Para todos los países árabes esto significó una grave derrota, no así para la resistencia palestina, que mostró un gran avance. En efecto. El pueblo palestino comenzó a darse cuenta de la necesidad de no supeditar su lucha a la estrategia convencional de los gobiernos árabes, con lo que la resistencia armada palestina se presentó como la alternativa más viable para su lucha. De esta manera, a partir de 1967, empezaron a surgir otras organizaciones

palestinas que se incorporaron a la resistencia armada. Con la paulatina integración de los grupos revolucionarios a la OLP, esta pasa a ser de una estructura hueca y burocrática, a una organización funcional, democrática, unitaria, amplia y sobre todo, vinculada al conjunto del pueblo palestino, quien elige como su representante máximo a Yasser Arafat. Hasta aquí podemos hablar de la OLP...”

Esta narración que hemos recuperado de la obra de teatro Escribe que soy palestino nos permite, a ustedes y a mí, tener una idea más precisa de la naturaleza y carácter de la llamada Cuestión Palestina; sin embargo, es preciso apuntar algunas cuestiones que puedan mostrar sus fuentes originarias, hacia finales del siglo XIX y principios del XX.

Una vez concluida la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña obtiene el Mandato sobre Palestina, Jordania e Irak; Por su parte, Francia, obtiene el Mandato sobre Siria y Líbano.

Gran Bretaña se encargó de nombrar inmediatamente como Primer Gobernador de Palestina a Sir Herbet Samuel (Ahmad Sobeh, 1983), un reputado sionista que en representación del Imperio Británico tenía el encargo de impulsar las acciones necesarias para asegurar la instrumentación del colonialismo sionista en esa región.

Algunos años antes, el día 16 de mayo de 1915, mediante una epístola secreta de Sir Edward Grey a M. Chambón (conocida hoy como los Acuerdos de Sykes-Picot), se muestra lo siguiente:

“Tengo el honor de acusar recibo de la nota de S.E. del 9 del corriente, en la cual declara que el gobierno francés acepta los límites de un futuro Estado árabe o Confederación de Estados y de aquellas partes de Siria donde predominan intereses franceses, juntamente con ciertas condiciones aquí incluidas, tal como resultaran de las recientes discusiones de Londres y Petrogrado sobre la materia.

En respuesta, tengo el honor de informar a Su Excelencia, que la aceptación de la totalidad del proyecto tal como figura ahora, involucrará la abdicación de considerables intereses británicos, no obstante, como el gobierno de Su Majestad reconoce la ventaja que para la causa general de los aliados significa producir una situación política interna más favorable en Turquía, está dispuesto a aceptar el arreglo al que se ha llegado ahora, siempre y cuando se asegure la cooperación de los árabes y que los árabes cumplan las condiciones y obtengan los pueblos de Homs, Hama, Damasco y Alepo”.

Por otra parte, el día 2 de noviembre de 1917 a través de carta enviada por el Secretario de Estado de Relaciones Exteriores Británico, Arthur James Balfour, a Lord Rothschild, puede observarse que:

“Tengo sumo placer en comunicarle en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía con las aspiraciones judías sionistas, declaración que ha sido sometida a la consideración del gabinete y aprobada por el mismo:

«El Gobierno de Su Majestad contempla con simpatía el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío, y empleará sus mejores esfuerzos para facilitar el cumplimiento de este objetivo, quedando claramente entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no-judías existentes en Palestina, o los derechos y estatus político de que gozan los judíos en cualquier otro país.»

Le agradeceré que lleve esta declaración a conocimiento de la Federación Sionista”.

La Cuestión Palestina halla en estos hechos históricos sus orígenes y sin atenderlos no tendrá solución.