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Los ataques cibernéticos se incrementan - Foto: Especial

Más allá de la Twitósfera: la guerra cibernética

Las afectaciones de los ataques cibernéticos tienen un impacto en la vida de las personas y todo parece indicar que los gobiernos por sí mismos no pueden detenerlos, debe hacerse un esfuerzo conjunto

POR: Estefanía Capdeville, Visitas: 193

Publicado: 19/05/21 01:15

 

En los cinco meses que van de este año, han sucedido tres ataques cibernéticos masivos; el oleoducto de gasolina de Colonial, una planta de tratamiento de agua en Florida y, el más reciente, a la división asiática de seguros Axa. Los ataques cibernéticos están aumentando en intensidad, pero también, están poniendo en evidencia que ni los gobiernos más robustos en seguridad informática están listos para resistir los ataques de las nuevas organizaciones ciber-criminales.

Comencemos por la más reciente: el oleoducto de Colonial Pipeline. La empresa reportó que tuvo que apagar el ducto de gasolina el 6 y 7 de mayo debido a un ciberataque hecho por DarkSide, una organización criminal supuestamente rusa. El ataque de ransom consistió en secuestrar la información de la compañía y amenazar con hacerla pública. Para recuperar el oleoducto, la compañía pagó 75 Bitcoins, que es algo así como 5 millones de dólares.

La acción de pagar el rescate fue sumamente criticada, ya que este asunto causó estragos en el suministro de gasolinas a nivel nacional y la directa intervención del Presidente Biden. Al pagar el rescate, la compañía Colonial puede estar promoviendo que otras organizaciones criminales hagan lo mismo, pues ni con la intervención del Presidente de Estados Unidos lograron detener el ataque.

El segundo ataque ciberataque grave de este año fue a una instalación de tratamiento de agua de Florida. El 9 de febrero, el operador de la planta de un pequeño pueblo llamado Oldsmar en Florida, se dió cuenta de que había perdido el control de la computadora desde la que realizaba el monitoreo, y a los pocos minutos observó cómo su computadora aumentó rápidamente las cantidades de hidróxido de sodio en el agua. Afortunadamente, el operador alertó en seguida a las autoridades y en ningún momento la población estuvo en riesgo.

Después de las investigaciones, la respuesta de las autoridades fue que el ataque fue hecho por un grupo “amateur”, como si fuera algo menor. Desde mi punto de vista, esto es lo más preocupante, que un grupo de hackers poco experimentados pueda penetrar en el sistema de infraestructura tan delicada como el agua de una ciudad, nos debería dejar más preocupados que antes, ¿no?

De acuerdo con el Índice de Ciberseguridad Global (ICG) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), México se encuentra en el lugar 28 de 193 países en ciberseguridad. Lo cual significa que sí, México requiere de mayor inversión en ciberseguridad y de mejor infraestructura. Pero al mismo tiempo, cuando Estados Unidos está sufriendo este tipo de ataques, parece ser que el problema es más grande y no se resuelve solamente con más y mejores controles de seguridad.

Lo que yo veo en México es una debilidad institucional. Es decir, si mis datos personales estuvieran siendo secuestrados en un ciberataque ¿cuál sería la institución gubernamental encargada de darle seguimiento? Sabemos que la Policía Cibernética atiende denuncias pero ¿si es un ataque internacional?

Para asegurarnos que tenemos una vida digital segura, primero tenemos que contar con marcos nacionales e internacionales claros y confiables para acceder a la justicia. Por poner un ejemplo, si en este momento yo sufro de un asalto, conozco que debo ir a denunciar a un Ministerio Público, pero si lo que me roban son los archivos de mi computadora, ¿dónde presento mi denuncia? ¿Cómo?

No podemos dejar todo en manos de las empresas, es necesario de un esfuerzo global y multi-sectorial que nos dé a los ciudadanos alguna certeza porque, hasta el momento, los únicos organizados son los criminales.

Para más ideas inconexas, en @yeyicapdeville