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La protesta de las mujeres en la Ciudad de México el pasado lunes 8 de marzo de 2021 - Foto: Fernanda Rojas/ObturadorMx

El #8M una cuenta pendiente para México

La pandemia no fue impedimento para no salir a las calles en México, las mujeres volvieron a demostrar su fuerza; es tiempo de ser equitativos y dejar de lado las burlas y la violencia

POR: Aleida Alarcón, Visitas: 371

Publicado: 11/03/21 10:11

 

En el marco del #8M conmemorando un año más del Día Internacional de la Mujer, la Pandemia ya no fue impedimento para no salir a las calles; México volvió a ver la fuerza y el pulso de las mujeres en el país. 

Miles de mujeres fueron participes de marchas, desde ciudades coordinadas para estar al mismo tiempo cada grupo en distintas latitudes, desde temprana hora todas hacíamos activismo; unas con conversatorios, otras con conferencias presenciales (a sana distancia) o virtuales; el activismo estaba en su totalidad con las limitantes que genera la pandemia para hacer de esta exigencia una protesta total.

Desde el norte de Nuevo León y Tijuana, hasta el Sur de Chiapas con las abejas, grupo femenino Tzotzil que promueve la paz y la justicia desde el activismo en su comunidad, para su comunidad y el mundo que les observa; mujeres en Oaxaca manifestando la justicia por las que ya no están, por aquellas que quedaron sin voz debido a los feminicidios; en Guerrero las mujeres siguen con la lucha del impresentable aspirante que a horas de estar oficialmente reconocido como candidato legitimo del partido del poder; en Jalisco exigiendo justicia a estudiantes desaparecidas y asesinadas por la condición de mujer. Guanajuato se hizo presente, Mérida, Michoacán, Sonora, Durango y cada estado tuvo en sus ciudades icónicas movimientos feministas a través de la manifestación.

Y algunas personas que no han vivido el proceso de deconstrucción sobre lo que es el Feminismo, siguen preguntándose porque en las marchas gritan y destruyen, porque se torna agresiva la exigencia de justicia y respeto y dignidad a los derechos humanos de nosotras las mujeres. ¿Por qué?...

Porque es la reacción de mujeres, madres, hermanas, familiares y mujeres en sororidad que gritan y reaccionan al silencio que el sistema de gobierno responde, destruyen porque descargan esa frustración de no ser escuchadas para obtener una respuesta de justicia, gritar y mostrar ese odio y hartazgo al propio Estado, porque es indiferente al dolor, al ruego, al estar de pie una y dos o tres semanas, meses y años buscando esa respuesta para hacerse saber que será atendida y que la justicia será saciada.

Pongamos nombres en dignidad por las que ya no están entre nosotras, Marisela Escobedo desde ciudad Juárez; esa madre que en busca de justicia y de respuestas por el asesinato de su hija, después de años de investigar por su cuenta, tocar puertas en las instituciones, marchar, gritar, exigir y parar calles con otras que traían el mismo dolor, pierde la vida de un tiro en la cabeza en el mismo lugar donde su hija fu vista por última vez, mujer icónica y hoy estandarte del activismo en el norte del país para que miles y miles de mujeres tengan esa justicia, porque tienen unas más de 20 años de desaparecidas y otras siguen desapareciendo ahora mismo, esa, esa es la reacción a la inacción del Estado ante el agravio de la violencia hacia las mujeres.  Esa, esa es la exigencia del respeto y de vivir de manera digna sin miedo a que ya no regresemos a casa o que seamos victimas de cualquier tipo de violencia a manos de los hombres que en su construcción social se concibe como “dueño de lo público” porque las generaciones ancestrales así lo educaron.

Pongamos números, en el 2020 en el estado de Guerrero, la cifra de mortalidad en mujeres por muerte violenta fue de 109 mujeres de las que se registraron por feminicidio, tan solo en Acapulco identificaron 38; esto significa que 9 mujeres eran asesinadas por mes en esta entidad donde la sociedad esta segmentada por la posibilidad de tener un candidato a Gobernador con el resquicio de que quede al frente del ejecutivo y este señalado por actos de violencia en contra de mujeres. Mujeres que siguen esperando justicia por hijas o madres asesinadas; donde fueron re victimizadas por la forma en perder la vida y tildarlas de vinculación con el crimen organizado; mujeres que ya no podrán decir en manos y cómo es que perdieron la vida.

Hablemos de instituciones, el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) hoy tiene que esperarse a que su agenda mensual sea aprobada por quienes dirigen el país, el propio ejecutivo no emite el mensaje correcto, pone un distanciamiento en la comunicación entre el sector femenino que protesta y exige esta dignificación de vivir libres de violencia; dando como respuesta una mofa sobre lo que se pide, en una encuesta que se realizó en la ciudad de México el 62% refirió que no fue la mejor medida que hizo el presidente AMLO sobre las vallas metálicas que instalaron para “resguardar” el Palacio Nacional.

Soy una promotora de respetar las instituciones, comenzando por la familia; pero en esta ocasión el desatino y la burla que nos hacen a las mujeres desde la envestidura del ejecutivo, lastima y genera más exigencia. El #YaChole que se viralizó es una de esas posturas para minimizar la vida y formas de violencias que vivimos las mujeres, en todas las familias, en todos los espacios públicos; y retrocediendo en la narrativa que el señor presidente maneja, viene a cuenta el reporte que genero el SNSP (Sistema Nacional de Seguridad Pública) sobre el incremento de la violencia que se registra en contra de mujeres al interior de su hogar en el país a partir del confinamiento, aumentó el 65%; promovieron la atención a la violencia en contra de mujeres en confinamiento para atenderlas desde lo psicológico, jurídico y/o medico a través del 911.

¿Cuál fue el revire por parte del gobierno? Que informaron a través del ejecutivo que el 90% de las llamadas eran falsas; y esa narrativa publica que manejan desde palacio nacional, lastima a mi género, vamos en aumento de invisibilizarnos y regresando a los sistemas machistas donde se notará ese retroceso de mujeres en espacios públicos, políticos y de representación cobijando al titular del gobierno, enviando el mensaje de ser feministas de fotografía y no sustantivas.

Hoy es el tiempo de mujeres, es el tiempo de ser equitativos y complementar el desarrollo; a través del respeto irrestricto de la garantía que se “debe” de cumplir a cada mujer en este país, por el simple hecho de ser mujer y que es sujeta de derecho, del propio derecho público.  Es tiempo de mujeres, pero de mujeres que comprendieron la multiculturalidad de nuestro propio género y de las ideologías de cada ser femenino; obviamente fortaleciendo ese bloque, el bloque de las mujeres, de la sociedad que conformamos las mujeres, porque el feminismo no es de religión, y no es de partidos políticos, no es de grupos ni de estatus, el feminismo es una exigencia a los derechos que tenemos como mujeres.

@aleidaad

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