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Tarjeta de identidad digital de Estonia, uno de los dos países que cuentan con ello en el mundo. El otro es la India - Foto: Especial

Más allá de la twitósfera: ¿identidad digital?

La pandemia de la covid-19 vino a acelerar el proceso de digitalización de bienes y servicios, pero vamos tarde, porque no existen documentos de identidad digital; en México vamos más atrás, pues no existen documentos en físico, menos digitales

POR: Estefanía Capdeville, Visitas: 205

Publicado: 08/09/20 02:11

 

La pandemia por covid-19 vino a acelerar el proceso de digitalización de los bienes y servicios. Todos lo hemos visto: servicio de delivery vía una app para casi todo, escuela en línea, banco en línea, etc. Pero hay un proveedor de servicios que parece no poder subirse a la ola y sí, ya lo saben: es el gobierno.

Y no, no solo estoy hablando de México. En la edición de The Economist de esta semana, la revista hace un llamado a los gobiernos del Reino Unido y de Estados Unidos a proveer a sus ciudadanos de documentos de identidad digital. El argumento principal, y muy válido, es que en el mundo digital el único documento de identificación con el que contamos es nuestra tarjeta de crédito. Además de que muchos de los problemas con los que se enfrentaron estos dos países durante la pandemia se hubieran podido evitar con un documento de identidad digital, por ejemplo, el Estado de Washington perdió 650 millones de dólares en seguros de desempleo debido a robo de identidad. Sí, la aplicación era online, pero el documento para acreditar la identidad de las personas no.

Las razones de estos dos países para no tener un sistema de identidad digital rondan en los mismos argumentos de siempre: seguridad nacional, privacidad de los ciudadanos, es muy costoso, es muy difícil, etc. Pero la verdadera razón es que no hay voluntad política para hacerlo. Después de covid ¿continuarán postergando este y otros gobiernos del mundo esta decisión? porque los datos de nosotros, los ciudadanos ya están en los servidores de los gobiernos y repetidos mil veces en el sistema de salud, luego en el pasaporte, luego en la licencia y en la computadora del módulo donde sacamos la licencia, en fin.

Existen dos ejemplos de países diametralmente opuestos que han logrado implementar un sistema de identidad nacional digital; el primero, Estonia, es un país de solo 1.3 millones de habitantes que gozan del 98 por ciento de sus servicios gubernamentales en línea. Su documento de identidad digital es como cualquier credencial, pero cuenta con un chip y mediante un adaptador lo conectas en el puerto USB de tu computadora y ya está. El segundo país es India con 1.3 billones de habitantes, su sistema Aadhar es el programa de biométricos más grande del mundo. La credencial tiene un número de 12 dígitos y utiliza los datos biométricos del iris y las huellas dactilares y, aunque tiene algunas fallas, han logrado recabar los datos de casi toda su enorme población y hacer de este número un elemento vital en la vida de todos los ciudadanos pues es mandatorio para contraer matrimonio, recibir ayuda gubernamental, abrir una cuenta de banco o comprar un celular.

¿Y en México?, pues aquí vamos todavía más atrás: no contamos con un documento de identidad nacional. En México, el documento que usamos para identificarnos es nuestra credencial de elector, dejando así a los menores de 18 años sin identificación. Y de nuevo, esto es un tema 100 por ciento de voluntades políticas, hemos tenido cuatro intentos de crear un documento de identidad nacional y todos han fracasado.

El más reciente intento fue de la actual Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Mediante un oficio, solicitó al INE la base de datos del padrón electoral para “cooperar” en la creación de una cédula de identidad nacional. Esto parecía algo absurdo dado que 1. claramente viola la autonomía del INE; 2. Claramente viola los datos personales de las personas que tenemos credencial para votar; 3. Otras instituciones que sí pertenecen al gobierno federal, como el IMSS, la SRE, Sedena por la cartilla militar, entre otros podrían haber aportado los datos. La excusa de Segob fue que sólo el INE tenía la base unificada y actualizada... bueno pues eso tiene una solución y es reunir el mundo de datos personales que todos hemos regado en miles de oficinas gubernamentales a lo largo de nuestra vida.

Pero bueno, de cumplirse esta promesa del Presidente de dar a todos los mexicanos una cédula de identidad nacional, sería una muy buena oportunidad de dotar a los mexicanos de una identidad digital relacionada con esa credencial. Ya que vamos tarde, aprovechar para hacerlo bien y unificar en un documento físico y digital todos los datos personales de los mexicanos, junto con sus datos biométricos, su historial médico y su e.firma. Así, podríamos mostrar nuestra credencial para identificarnos y todas las autoridades podrían tener acceso a los datos de esa credencial, sin necesidad de apuntarlos nuestros datos en una libretita o dictarlos letra por letra en cada visita al doctor.

Para cerrar, me gustaría agregar que, desde mi punto de vista, muchos de los obstáculos de la transformación digital que tenemos hoy, y que se han exacerbado con la pandemia, se deben a que no contamos con una manera fidedigna de identificarnos en Internet. Debido a esto, todos nuestros datos están en manos de Google, Facebook, el banco y regados por todo internet ya que cada plataforma crea su propio sistema de identificación. Tal vez si así como cuando entras a un país te piden tu pasaporte, para entrar a Internet también te pidieran un documento oficial, podríamos tener un internet más seguro y mayor poder sobre nuestros datos personales. Tal vez.

Para más ideas inconexas, en @YeyiCapdeville