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La primera época dorada de la TV - Foto: Especial

Más allá de la twitósfera: ¿estamos viviendo la era dorada de la TV?

Hace un análisis de la importancia de la televisión como “fuerza cultural”; recuerda la primera época dorada en los años 50; hoy, con los contenidos on demand, asegura que hay una segunda época de oro; el gran reto, la educación vía TV

POR: Estefanía Capdeville, Visitas: 182

Publicado: 18/08/20 11:34

 

La pandemia nos ha hecho repensar la relación que tenemos con la tele. Los que algún día nos la dimos de intelectuales “yo no veo la caja boba” nos tuvimos que tragar nuestras palabras porque lo cierto es que la pantalla se convirtió en nuestra única fuente de entretenimiento y para muchos será, a partir de este mes, su única fuente de educación.

Lo impresionante sobre la tele que consumimos es que, no se ustedes, pero yo siempre tengo algo que ver. Las buenas series, películas y programas de todo tipo están 24/7 disponibles en plataformas, canales de cable o canales digitales. Por la calidad y el éxito de los contenidos de TV que hemos tenido en los últimos 10 años, algunos consideramos que estamos viviendo la nueva “era dorada de la TV”.

La primera era dorada de la TV fue en los años 50 en Estados Unidos. Y se le dice dorada por considerarse el comienzo de la TV como fuerza cultural. Su fin lo marcó el discurso de Newton Minow, presidente del FCC (que es como el Instituto Federal de Telecomunicaciones americano) en donde calificó a la televisión de ser un “vasto terreno baldío” y llamó a que las tres cadenas de televisión de ese entonces a que cumplieran con su interés público de proporcionar entretenimiento saludable, contenidos apropiados, con respeto, etc.

El discurso cambió la televisión, no sólo porque representó una exigencia para mejorar los contenidos de la TV, ampliando la oferta de contenidos educativos y culturales, sino por el contexto histórico del mismo. En 1961, cuando Minow pronunció estas palabras, Estados Unidos se encontraba en plena guerra fría y dentro de sus exigencias hacia las cadenas de TV, incluyó que parte de sus responsabilidades, al ser un medio de comunicación tan popular, incluían ayudar al país a detener el comunismo.

El siguiente hito de la historia de la TV, desde mi punto de vista, está en la quiebra de la Blockbuster en 2010. La compañía había estado durante sus últimos años luchando contra Netflix y otras compañías On Demand, hasta que la deuda de más de 900 millones de dólares terminó de extinguir a nuestro clásico noventero.

En 2005, mientras Blockbuster luchaba contra Netflix y el DVD, la TV estaba produciendo series que ahora son consideradas de las mejores de la historia: Los Sopranos y The Wire. Pero, no parece coincidencia que, en 2010, justo tras la caída de Blockbuster, nacieron Breaking Bad y al año siguiente Game of Thrones, las series con mejor calificación en IMDb y casi mundialmente conocidas.

La lista de excelentes series de televisión nos puede tomar días y generar debates que incluso pueden terminar con buenas amistades. Pero lo cierto es que la TV como producto cultural está más fuerte que nunca porque ya sea en la pantalla de la sala, en la computadora o hasta en el teléfono, tenemos la posibilidad de consumir muy buena televisión y a precios accesibles.

Desde mi punto de vista, hay dos razones por las cuales la TV de hoy es tan buena: la primera son los sistemas de calificación con reseña y la segunda es el dinero que compañías como Netflix están invirtiendo en producir.

Sobre la primera: todos nos hemos vuelto críticos de cine y televisión. Las plataformas lo saben y gracias al software siempre te muestran cosas similares a lo que ya viste y ya te gustó. En mis tiempos, esta función sólo la cubría la revista de Sky que traía reseñas y calificación con horarios de transmisión. Ahora Netflix te dice “esto es 97% para ti”, y sabes que te va a gustar.

La segunda es consecuencia de la primera: la continua calificación de millones de personas revisando contenidos alrededor del mundo es información muy valiosa que no teníamos antes y con la que Netflix está produciendo más cosas de las que nos gustan. Tan sólo este año, Netflix va a invertir entre 12 y 13 billones de dólares en producciones, más que cualquier otro estudio…. y está un 100 por ciento seguro de que nos va a gustar.

Estoy segura de que la pandemia solo va a acelerar este proceso y las plataformas van a seguir creciendo en México y en el mundo.

Y para cerrar, la solución del gobierno federal para continuar el ciclo escolar en la televisión parece ser la más acertada en cuanto al acceso: 93 por ciento de los hogares en México tiene por lo menos un televisor. Sin embargo, el verdadero reto estará en los contenidos educativos. La manera en la que presenten los contenidos tiene que competir en el mismo sofá y en el mismo aparato que plataformas con cosas mucho más divertidas (y que también pueden ser educativas, pero esa es otra discusión)

En fin, sigamos disfrutando de buena TV a bajos precios. Mientras esperamos que las televisoras a cargo de los contenidos de la SEP utilicen todo el conocimiento que han adquirido sobre lo que nos gusta a los mexicanos para hacer de esta pandemia un buen año para las niñas y niños que se pueden quedar en casa.

Para más ideas inconexas, en @YeyiCapdeville.