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La mayor parte del tiempo, ahora la diplomacia no tiene que ver sólo con los foros internacionales, sino con el mundo online - Foto: Especial

Más allá de la twitósfera: Y después del Covid, ¿qué sigue para la cooperación internacional?

Los temas de la diplomacia no sólo se deciden ya en los grandes foros, también en el mundo online; la relación ciudadanía-gobierno cada vez es más a través de una computadora; ¿Y México, qué está haciendo?

POR: Estefanía Capdeville, Visitas: 309

Publicado: 21/07/20 11:57

 

Geopolítica, comercio internacional, cooperación internacional, desarrollo… todos estos temas son el área de expertise de la diplomacia. Pero al mismo tiempo, todos estos temas están siendo decididos ya no solo en un foro internacional en Ginebra, sino también online.

Si la pandemia nos enseñó algo a todas y todos, es que podemos dejar nuestra vida sobre ruedas y cambiar fácilmente a una vida sobre redes. A qué me refiero: sin salir de nuestras casas, muchos que antes pasábamos toda nuestra vida en la oficina, la escuela y el tráfico, pudimos cambiar a realizar todas nuestras actividades productivas en línea sin incurrir en mayores costos ni tener que aprender nada nuevo. Fascinante.

Claro, todo esto para las personas privilegiadas que tenemos conexión a internet, herramientas... (esto es tema para otra columna porque puedo extenderme aquí muchos párrafos, incluso días. Gracias, continuemos.)

Lo importante es que los gobiernos, los bancos, las oficinas que venden bienes o servicios, las escuelas, y muchos negocios, pudieron seguir operando durante la pandemia vía internet. Y lo que quiero recalcar aquí son los gobiernos -insumo necesario para que todo lo demás siga operando- muchos pagamos nuestros impuestos, descargamos nuestra acta de nacimiento y vimos las conferencias del doctor López-Gatell en línea y, aunque ya lo hacíamos antes de la pandemia, ahora nos dimos cuenta que toda nuestra relación con el gobierno (casi) es a través de nuestras computadoras.

En este sentido, siempre que hablamos del impacto de internet en los gobiernos, generalmente lo vemos como una nueva vía de comunicación, pero va mucho más allá; así como las personas están conectadas entre sí, también los gobiernos. Y aquí es donde, desde mi perspectiva, están los principales retos para las relaciones internacionales.

Y los retos ya comenzaron: la intromisión de Rusia en las elecciones de Estados Unidos a través de redes sociales; el pleito de Estados Unidos y Gran Bretaña con Huawei por 5G; todos los hackeos se hacen desde otro país; cosas positivas como iniciativas de cooperación entre países para crear una base de datos internacional con personas migrantes en tránsito; denuncias de violaciones de Derechos Humanos a través de redes sociales y muchas otras cosas más.

Actualmente, todos los temas que “tienen que ver con internet” y que sobrepasan las fronteras de un país se han catalogado como diplomacia digital, e-diplomacia, ciberdiplomacia, pero mi idea es que no es un subtema de la diplomacia que ya conocemos; es que todos los temas de la diplomacia de hoy ya están en la esfera digital.

Y les comparto un buen ejemplo: la Unión Europea. Tal vez sea porque internet es el sueño con el que comenzó la Unión Europea: no tiene fronteras. Uno de los 35 ámbitos políticos de la UE es Economía y Sociedad Digitales, entre los temas de su competencia están las tarifas de roaming e interconexión, portabilidad, puntos de acceso a internet gratuito, ciberseguridad y hasta supervisar el cumplimiento del Mercado Único Digital propuesto en 2015. Y me refiero a que la UE es un buen ejemplo porque ha colocado el tema de la sociedad digital como un ámbito político vital para su funcionamiento, crecimiento y como tema transversal, ya que toca todas las esferas políticas, económicas y sociales de la vida europea.

Otra de las razones que demuestran que la Unión Europea está apostándole todo al futuro digital,es que una de las 6 prioridades que plantearon para 2019-2024 es empoderar a las personas con tecnologías de última generación. Y obvio para esto tienen todo un plan enfocado en hacer una estrategia europea de datos y un plan para la implementación de inteligencia artificial. O sea en pocas palabras esta es la manera correcta de prepararse para las nuevas tecnologías: generar un consenso entre los países que se verán afectados, prever qué va a requerir ser regulado y por qué entidades, calcular los impactos de esta nueva tecnología en la vida de los ciudadanos, y, lo más importante: no esperar a que exista el problema para comenzar a ver ahora qué vamos a hacer.

Y bien, ahora usted se preguntará ¿y México? pues bueno, yo también quisiera saber cómo estamos trabajando la diplomacia digital o como le llamen, pero, por el momento no encontré información. Ni modo, mi culpa.

Para más ideas inconexas, en @yeyipolis.