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¿Qué hemos aprendido de la pandemia del Covid-19 en materia de prevención? - Foto: GobMor

Prevenir, es la opción para no gastar de más

Sale más barato para los gobiernos “prevenir” que atender eventos o fenómenos que afecten a la población, dice la autora y recuerda aquel viejo proverbio que señala que “mas vale prevenir que lamentar”; lección básica de gobernanza y gobernabilidad

POR: Aleida Alarcón, Visitas: 237

Publicado: 26/05/20 06:38

 

Para mantener el orden y la estabilidad social en el país, la Prevención, es política prioritaria e inamovible ya que ésta produce una reducción en los costos a las atenciones que se otorgan por parte del Estado a la población, es decir, sale más barato para los gobiernos “prevenir” que atender eventos o fenómenos que afecten a la población.

Un tema que nos ayuda a ver con claridad es el de la Seguridad Publica y la generación de delitos, cuando la comunidad se informa a través de los programas y actividades que tiene las instituciones de seguridad para hacer proximidad social en la población, se implementa la “Cultura de la Legalidad” cuando ésta es adoptada por la sociedad difícilmente se replican delitos de los cuales son víctimas de extorsión, fraudes, etcétera. Y nos referimos a esos delitos que por “no saber” caemos y nos volvemos focos vulnerables del crimen.

Lo mismo sucede en todos los temas que el gobierno tiene la obligación de informarnos: cómo funciona, cómo accedamos a programas, a beneficios, y obviamente hacer el hábito de consumir información oficial para establecer los mecanismos de la gobernabilidad en un sistema eficiente y eficaz para ambos lados; como ciudadanos, pagamos impuestos y los gobiernos deberán informarnos que se hace con esos recursos, como individuos respetamos las normas y las instituciones nos protegen para vivir en un estado de derecho.

En el imaginario, así funciona el estado, pero con las contiendas políticas electorales a las que nos sumergen, se vive en la efervescencia del nunca termina, llega el gobierno y al parecer nunca se quita la etiqueta del partido que llega a gobernar. Es ahí donde no se previenen, gastos, programas, acciones exitosas, calendarios de beneficiarios, y un sinfín de actividades que la sociedad adopta al pasar el tiempo de la administración en turno. No se previenen esos gastos que pueden ser redireccionados a la mismas para seguir con ese vínculo entre la población y le gobierno.

En la Ciudad de México existen alrededor de 1,855 unidades que usa la policía de la ciudad, para vigilancia y disuasión de los delitos; al cambio de gobierno se pintaron para tener “la nueva imagen de la administración” si por cada unidad se gastan unos 7 a 10 mil pesos, el aproximado del gasto de esto, incensario, alrededor de $18,550,000.00 considerando lo que un ciudadano gasta en pintar su auto por completo, cabe señalar que en los gobiernos se duplica o triplica el gasto para pagar los compromisos con los proveedores, ¿se imaginan el costo?

Ahora bien, estamos frente a la pandemia en la zona sur-sureste- y centro en la fase crítica de niveles altos debido a incrementar los contagios y las defunciones para Morelos y Guerrero se están complicando las cosas debido a los contagios, y es que esto sucede por la nula atención que tiene la población a las medidas de sanidad para resguardo en los hogares y la sana distancia, he aquí donde entra la Prevención, ya que los gobiernos de las entidades federativas se sujetan a las indicaciones del gobierno federal, que es correcto porque son los que tienen la infraestructura para atender esta contingencia, sin embargo, por no tener datos y estudios (pruebas de Covid-19) precisas, los números se dispararon, las acciones preventivas hubiesen entrado en el momento de: concientizar a la población de la gravedad de lo que el mundo esta presentando y que México no estaba inmune a esta pandemia, comenzar a ver de manera homologada el mismo mensaje preventivo de #QuedateEnCasa que el mundo usaba, pero no… México lindo y querido siguió debido a que los discursos de los gobernantes no eran armónicos frente a este y aun grave escenario de salud que tenemos.

Desde el ejecutivo nacional con el mensaje de “miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar... hay que abrazarse, no pasa nada”, y otros como: “Si ustedes son ricos tienen el riesgo, si ustedes son pobres no. Los pobres estamos inmunes”. Y otros que aceptaban las medidas, pero de igual forma el mensaje era incongruente, porque se la pasaban en actos públicos.

Y es que prevenir es más barato que reaccionar, hoy a todos los gobiernos (de los tres órdenes) en el país, les está costando más caro atender a la población contagiada, que inyectar campañas de prevención para concientizar a la ciudadanía de lo que el virus significaba en el primer contagio, hoy es más caro saber dónde meter más enfermos porque los hospitales están a punto de colapsar, que mantener a la población en sus hogares con esos programas asistenciales, saldrá más caro ese equipamiento chino que se compró porque el que se tenía se vendió primero sin “prevenir” que el país estaría en condiciones de atención critica a los contagios.

Por ello es más practico prevenir para cuando nos encontramos en una situación visualizada o avisada, ya sabemos qué, cómo y cuándo reaccionar; como los temblores y/o terremotos hoy la ciudadanía mexicana se encuentra entre los primeros 5 lugares de cultura de Protección Civil, y no es para menos, la practica hace al maestro (con todo lo que hemos vivido) pero también en temas de salud hemos tenido muchas experiencias que ya debimos adoptar una cultura de sanidad, y los gobiernos la de prevenir a la población, ¿recuerdan el AH1N1? Bueno, con esa epidemia aprendimos a cubrirnos la boca al estornudar. La Continuidad se perdió para hacer esa cultura de saber y estar en conciencia y consumo de información sobre esas avenencias de salubridad. ¿Qué aprenderemos del Covid-19 como ciudadanos? ¿Qué aprenderán los gobiernos para prevenir?