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¿Cómo se llamará ahora, operación nacional de la guardia, o militar? - Foto: Agencias

La Fuerza Armada Permanente, una fuerza de multidisciplinas

La autora se incorpora, orgullosamente, a la plantilla de colaboras y colaboradores de Masiosare; en el aborda el controversial decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador para utilizar a las fuerzas armadas en funciones de seguridad pública

POR: Aleida Alarcón, Visitas: 499

Publicado: 13/05/20 06:56

El gobierno federal tiene en operación la coordinación de la Fuerza Armada Permanente; que está constituida por la Secretaria de la Defensa Nacional, Marina Armada de México y la Guardia Nacional.  Este último grupo denominado entre los analistas y lectores de los temas de seguridad como hibrido, debido a su conformación de policías federales (fuerza civil) y efectivo del ejército (oficiales y soldados) en el cual aún no se identifica la estructura de mando que integre a ambos para efectuar acciones de seguridad pública y la atención de absolutamente toda actividad delictiva.

El pasado 11 de mayo fue decretado el Acuerdo por el que se dispone de esta Fuerza Armada Permanente (FAP) a través del ejecutivo para los trabajos de seguridad pública. ¿Soldados y marinos en funciones de policías?...

Desde hace dos décadas las fuerzas armadas han estado en las calles para reforzar trabajos de las distintas policías a nivel federal que se gestaron en dos administraciones, la Policía Federal Preventiva y la Gendarmería respectivamente; también para contener la violencia criminal por la cual las corporaciones policiales locales y estatales se vieron rebasadas por multifactores corruptibles como son pagos en nómina de narcotráfico e infiltraciones de la delincuencia organizada.

México cuenta con el estándar de las Naciones Unidas respecto a la medida de la capacidad policial que debe tener un país de acuerdo a su concentración poblacional; la cual cita “por cada 1,000 habitante, deben existir por lo menos 1.8 policías para la atención de prevención y reacción de los delitos” sin embargo, en operaciones el número se reduce al 0.8 policías por cada 1,000 habitantes; es el escenario del día a día con los que mujeres y hombres policías están enfrentándose en sus jornadas de servicio.

Una de las deficiencias de los gobiernos al proyectar y visibilizar políticas públicas para sus administraciones, es el sesgo que sufren las acciones exitosas; la nula continuidad de programas y agendas que en cierta medida son respaldadas por la población y en algunos, solo algunos casos por organismos internacionales debido a su efectividad, es el ciclo permanente de las carencias que sufrimos en la población.  Para este tema, la Seguridad es una política de Gobierno que debió, debe y deberá ser prioritaria permanentemente, empero las condiciones de modificaciones, alteraciones a la norma, y plumazos a los reglamentos generan la enfermedad crónica en las instituciones por nunca terminar de profesionalizarse, como le sucedió a la Policía Federal, a la Gendarmería y hoy a la Guardia Nacional.

El tiempo se vuelve aliado o enemigo, cuando las operaciones de instituir esos proyectos no se cumplen, las resistencias del capital humano y las disciplinas impuestas a lo que ya se ha establecido rompe con la armonía de un proceso natural que lleva la creación, consolidación e institucionalización al gestar una dependencia de Seguridad

Hoy la Guardia Nacional, tiene como integrantes policías federales, gendarmes, soldados y marinos de sus cuerpos de Policía Militar y Naval respectivamente; como resultado de los usos y costumbres que han surgido en los gobiernos, retrocedamos en el tiempo y en el sexenio de Zedillo la Policía Federal Preventiva era parte de la Secretaria de Gobernación, y no contaba con una institución para tener autonomía de facultades y responsabilidades jurídicas directas; ésta fue nutrida por los mismo grupos de las fuerzas armadas para tender la demanda social y de agenda de riesgos que el país enfrentaba en los años 90´s.  Los tiempos cambian el comportamiento social, la Gendarmería fue nutrida por jóvenes de recién egreso universitario o medio superior por tener la seguridad de un salario y oportunidad de un empleo formal sin embargo, también existieron oficiales (retirados y en activo) de las FA que integraron los mandos de esta corporación, hoy la GN también llevo el proceso de selección de jóvenes, pero el capital humano mayoritario lo dotaron las instituciones encargadas de la seguridad nacional (Ejercito y Marina). ¿Qué hacer cuando el mando es militar y el oficial es de adiestramiento civil?

Con esta pequeña y delgada línea del tiempo, nos damos cuenta que cuando no hay una verdadera coordinación y homogenización de criterios, capacitaciones, doctrinas y filosofías de la visión y misión de los “porqué” se pertenece a una institución, no se logra avanzar de manera integral para un mismo resultado; ¿podremos confiar en la Guardia Nacional que tiene policías federales, marinos, soldados y jóvenes adiestrados por ambos? La respuesta el mismo tiempo nos diluirá, los pronósticos están colocados en el tablero, para medir la eficacia y eficiencia de este cuerpo de seguridad que hoy atenderá desde un robo a comercio, hasta delitos cometidos por la delincuencia organizada y aquellos que se efectúen en las fronteras del país así como las aduanas marítimas de nuestro territorio, en la lógica que están sectorizados de acuerdo a los perfiles, que es lo idóneo, pero en la operación sabemos que se tiene que tomar con lo que se cuenta para dar un resultado, eso en el tema de operación policial, ¿o cómo se llamará ahora, operación nacional de la guardia, o militar?

Y no hemos analizado la actuación teniendo como base los Derechos Humanos, tema inamovible para toda corporación que atienda la seguridad pública, e insistir en los usos y costumbres que existen en las prácticas de estas personas que hoy son rebasadas por la delincuencia y la presión por dar resultados a través de las redes sociales que la población usa para exigir respuesta, justicia y paz.  Esa paz que el gobierno federal nos prometió que estaría en un año y que no veríamos mas a los militares en las calles si no en sus cuárteles, nos midieron el tiempo diciendo que en 6 meses y después que, en 3 años, con la Guardia Nacional nos muestran que los tendremos por lo menos hasta el 27 de marzo de 2024.