Masiosare agencia de noticias

Masiosare
Masiosare, primer aniversario - Foto: Masiosare

Masiosare: Primer Aniversario

Enrique Álvarez se sumó a la plantilla de colaboradores de Masiosare hace algunos meses; sin embargo, ha estado ligado a estos sueños desde hace años; en su texto describe, con ese estilo que le caracteriza, su relación con este espacio y sus creadores

POR: J. Enrique Álvarez Alcántara, Visitas: 274

Publicado: 05/05/20 12:45

 

5 de mayo, del año 2020

“Año de la Pandemia del Covid-19”

 

No recuerdo con precisión el año en que me topé por vez primera con Jaime Luis Brito; sin embargo, tengo claro que él era estudiante en la entonces Escuela de Psicología de la UAEM y yo, era académico en la misma unidad académica.

Tampoco tengo en mis recuerdos la idea de que hubiese llegado a imaginar que algún día él sería unos de los más prestigiados trabajadores de los medios de información periodística en el estado de Morelos ni que llegaría a conducir los asuntos editoriales del diario La Jornada Morelos, que sería articulista del semanario Proceso ni, muchos menos (ignoro si bajo la influencia de Charles Chaplin), crearía y publicaría sistemáticamente una columna intitulada Tiempos Modernos.

Ni los lectores oraculeros que arrojaban piedrecillas en los espacios délficos, ni las pitonisas de entonces o los augures de época, mucho menos seguidores de Casandra me informaron de nuestro futuro rencuentro dentro de los espacios radiofónicos de Radio UAEM y dentro del equipo de trabajo del Dr. J. Alejandro Vera, durante su rectorado.

Sin embargo, reconociendo que uno es lo que es y sus circunstancias, éstas nos acercaron de nueva cuenta durante un periodo de seis años en los cuales compartimos propósitos, intereses, acciones y tareas.

Una vez concluido el ciclo de la UAEM a este respecto, Jaime, y un grupo de compañeros que le acompañaban, determinaron no “cerrar” ni el interés, ni la responsabilidad política, ética o el compromiso personal con la sociedad y se propusieron crear y mantener un instrumento de información periodística electrónica (ahora que las condiciones del desarrollo científico-técnico lo favorecen) conocido hoy como Masiosare.

A lo largo de mi vida y experiencia personal he visto gestar, nacer y morir proyectos de información, de comunicación y de reflexión, porque, pese a existir buena voluntad para ello, se carece de algo más que la intención o actitud intencional.

Decía sabiamente Eusebio Ruvalcaba que para escribir un buen poema hace falta mucho más que buenas intenciones o buena vibra. Las buenas intenciones o la buena vibra no hacen un buen poema. Hace falta oficio. Asimismo, el “Cocodrilo” Efraín Huerta escribía en uno de sus famosos poemínimos que sólo a fuerza de escribir, se deja de escribir a la fuerza.

Pues bien, en este mismo sentido, puedo considerar que, más allá de la buena vibra y de las buenas intenciones, se requiere oficio, disciplina, trabajo y, sobremanera, coordinación de un equipo que dé fortaleza a un proyecto.

Es este el caso, considero, de Masiosare, un proyecto que a fuerza de disciplina, esfuerzo, trabajo, oficio, colaboración y entrega y, por qué no, además, de buena vibra y buenas intenciones, nació, se mantiene, crece y, muy importante es esta hora, no perece.

Masiosare hubo nacido, en un parto no prematuro, porque fue madurando con las nuevas circunstancias de ese momento, hace ya un año.

A doce meses de distancia podemos reconocer que, en Morelos, entre otros proyectos vivos que enriquecen la diversidad de la reflexión, el análisis y la información fundada en la investigación periodística, poseemos este medio que, si bien se asocia por contigüidad con Jaime Luis, es de todos lo que lo hacemos posible, editores, colaboradores y, ante todo, lectores, pues sin esta pluralidad de voces, letras y lecturas, perdería su razón de ser.

En virtud de ello considera necesario, más allá de un escrito eufórico y lleno de gozo por un primer aniversario, decir a ustedes, lectores, que los invita o fortalecer la existencia de este medio leyéndolo, compartiéndolo y recomendándolo a otros más.

¡¡¡Enhorabuena!!!